Para la mayoría de los aficionados, el biatlón es un deporte de invierno puro. Sin embargo, los biatletas de élite compiten y entrenan durante los doce meses del año, y existe una modalidad oficial de verano que permite seguir compitiendo cuando la nieve ha desaparecido por completo.
El problema del verano en un deporte de invierno
El biatlón requiere nieve para practicarse en su forma tradicional, lo que significa que los atletas de los países que no disponen de glaciares o de condiciones de altitud suficientes para mantener la nieve en verano deben buscar alternativas. Incluso en los países nórdicos, el verano implica meses sin nieve en la mayoría de los circuitos de entrenamiento habituales.
La solución que se popularizó en los años 70 y 80 fue el uso de esquís de rodillos: esquís montados sobre ruedas que se usan sobre asfalto y replican de forma bastante fiel los movimientos del esquí de fondo.
Los esquís de rodillos
Los esquís de rodillos son bastones rígidos de aluminio o fibra de carbono de entre 60 y 90 cm de longitud, montados sobre dos o tres ruedas pequeñas. El atleta los fija a sus botas con un sistema de fijación similar al del esquí nórdico y los usa con bastones normales de esquí.
Los hay de dos tipos principales:
- Estilo clásico: simulan la técnica diagonal del esquí de fondo tradicional
- Estilo libre (skating): simulan la técnica de patinaje, más rápida y dinámica
Ambos estilos se usan en el biatlón de verano, al igual que en el de invierno.
El tiro en el biatlón de verano
El componente de tiro en el biatlón de verano puede realizarse con carabinas de calibre .22 LR estándar, exactamente igual que en invierno. Sin embargo, en muchas competiciones de verano y en los entrenamientos, se usan carabinas de aire comprimido (calibre 4,5 mm), que son más seguras en entornos sin la infraestructura de un campo de tiro invernal.
Las reglas de tiro son idénticas: misma distancia de 50 metros, mismas dianas (4,5 cm tumbado, 11,5 cm de pie), mismo número de disparos por sesión.
El Campeonato del Mundo de Biatlón de Verano
La IBU organiza anualmente el Campeonato del Mundo de Biatlón de Verano, con las mismas modalidades que el invernal (sprint, individual, persecución, mass start y relevo). Es una competición oficial y sus títulos tienen reconocimiento en el palmarés de los atletas.
Los países más exitosos en el biatlón de verano son generalmente los mismos que en el de invierno, aunque atletas de Europa central y del este a veces destacan más cuando las diferencias en la calidad del deslizamiento sobre nieve se eliminan.
La importancia en la preparación
Para los entrenadores, el verano es el período de construcción de la base física. Las largas sesiones de esquí de rodillos —a veces de 2-3 horas— construyen la resistencia aeróbica fundamental. El tiro de verano permite trabajar la técnica de disparo sin las interferencias del frío y la fatiga extrema del invierno, permitiendo una atención más fina a los detalles técnicos.
La temporada de biatlón moderno es, en la práctica, de once o doce meses. Los atletas de élite tienen pocas semanas de descanso real al año, lo que convierte el biatlón en uno de los deportes con mayor volumen de entrenamiento anual del calendario invernal.