El palo de hockey hielo, denominado stick en inglés, es la herramienta fundamental que conecta al jugador con el disco y define su capacidad de control, pase y disparo. Su evolución material a lo largo del siglo XX y comienzos del XXI ha transformado radicalmente el juego: el paso de la madera a los composites de carbono ha aumentado la velocidad de los disparos, ha facilitado el manejo del disco y ha permitido a los jugadores desarrollar técnicas que eran impensables con el equipamiento anterior. Un jugador profesional moderno puede generar disparos por encima de los 150 km/h gracias a la combinación de su técnica personal con la flex —la flexión del palo que acumula y libera energía en el momento del disparo.
La anatomía del palo se divide en dos partes principales: el mango, que es la parte larga que el jugador sostiene, y la hoja, la parte plana con la que se contacta con el disco. La longitud reglamentaria del mango permite adaptaciones según la altura y el estilo de juego de cada jugador: los defensas tienden a usar palos más largos para ampliar su alcance en los checks y los poke checks, mientras que los atacantes a menudo prefieren palos más cortos para mayor control en espacios reducidos. La hoja puede montarse en el lado izquierdo o derecho según si el jugador es zurdo o diestro, aunque las estadísticas muestran que la mayoría de jugadores de la NHL dispara de revés izquierdo independientemente de su mano dominante.
El cuidado del palo es parte de la rutina del jugador profesional. Los jugadores envuelven la hoja con cinta adhesiva —el tape— para mejorar el control del disco y proteger el material de los impactos sobre el hielo. Algunos cubren también la parte superior del mango para mejorar el agarre. La elección del tipo de cinta, del patrón de enrollado y de la cantidad usada es una preferencia muy personal: hay jugadores que tardan más de diez minutos en preparar su palo antes de cada entrenamiento o partido y que se sienten claramente incómodos si alguien altera su rutina de preparación. Esta atención casi ritualística al equipamiento refleja cuánto depende el rendimiento del hockey hielo de la relación entre el jugador y su herramienta principal.