En un deporte tan exigente físicamente como el hockey sobre hielo, la longevidad es uno de los logros más difíciles de alcanzar. Gordie Howe, apodado «Mr. Hockey», estableció un estándar de durabilidad que sigue siendo el referente absoluto de la NHL: 26 temporadas en la liga y una retirada definitiva a los 52 años que asombra todavía hoy a los aficionados del deporte.
Una carrera que abarcó cinco décadas
Howe debutó en la NHL con los Detroit Red Wings en la temporada 1946-47 con apenas 18 años. Jugó con la franquicia de Detroit durante 25 temporadas, ganando cuatro Copas Stanley (1950, 1952, 1954 y 1955) y siendo seleccionado para el equipo All-Star de la NHL en 21 ocasiones, otro récord difícil de superar.
Su primera retirada llegó en 1971, después de que una lesión le afectara seriamente. Tenía 43 años y todos daban por finalizada su carrera. Pero el hockey le llamó de nuevo: en 1973, la recién creada World Hockey Association (WHA) le ofreció la oportunidad de jugar junto a sus hijos Mark y Marty en los Houston Aeros, propuesta que Howe aceptó con entusiasmo.
Regreso a la NHL a los 51 años
Después de siete temporadas en la WHA, la liga se fusionó parcialmente con la NHL en 1979. Los Hartford Whalers absorbieron a los New England Whalers, el equipo donde Howe militaba, y él pasó a disputar su último año en la NHL a los 51-52 años. Participó en 80 partidos esa temporada, marcando 15 goles y repartiendo 26 asistencias, números nada desdeñables para alguien de su edad.
Ese último año de Howe en la NHL coincidió con la llegada de Wayne Gretzky a la liga, lo que significa que el debutante que rompería todos sus récords de goles y puntos compartió temporada con él, un cruce generacional único en la historia del deporte.
El «Gordie Howe hat trick»
Más allá de los números, Howe dejó una huella cultural en el hockey. El término «Gordie Howe hat trick» —marcar un gol, dar una asistencia y ganar una pelea en el mismo partido— captura perfectamente su estilo de juego: era tan peligroso como goleador como lo era en el combate físico. Se dice que Howe era igualmente capaz de destruirte con el palo que con los puños, algo que le granjeó el respeto de toda la liga durante décadas.
El legado de Mr. Hockey
Gordie Howe falleció en 2016 a los 88 años, y su nombre sigue siendo sinónimo de grandeza en el hockey. Sus 801 goles en la NHL estuvieron durante décadas como el récord absoluto hasta que Gretzky los superó en 1994. Sus 26 temporadas en la NHL, su adaptabilidad para seguir rindiendo en la WHA y su regreso a la NHL a los 51 años lo convierten en uno de los deportistas más extraordinarios del siglo XX, no solo del hockey sino de cualquier disciplina.
El récord de longevidad de Howe es también el más inusual, porque no solo se mantiene por las circunstancias de su carrera sino porque ningún jugador moderno ha podido ni imaginar jugar profesionalmente más allá de los 45 años.