El icing es una de las reglas más características del hockey sobre hielo y una de las que más confusión genera entre los aficionados nuevos. Su objetivo es evitar que los equipos despejen el disco impunemente hacia el fondo rival para ganar tiempo o aliviar la presión defensiva.
Qué es el icing
Se produce icing cuando un jugador lanza el disco desde su propia mitad de la pista (desde detrás de la línea roja central, o desde detrás de la línea de gol según el reglamento) y el puck recorre toda la pista hasta cruzar la línea de gol del equipo contrario sin que ningún jugador lo haya tocado antes.
Cuando el árbitro hace sonar el silbato por icing, el juego se detiene y se reanuda con un cara a cara en la zona defensiva del equipo que cometió la infracción. Además, ese equipo no puede realizar cambios de jugadores antes de la reanudación, lo que supone una penalización táctica adicional.
El icing automático (IIHF)
En las competiciones internacionales y en la mayoría de ligas europeas, el icing es automático: en cuanto el disco cruza la línea de gol del equipo contrario sin que nadie lo haya tocado, el árbitro pita inmediatamente. No importa si el defensa podría haber llegado antes: si el puck cruza la línea, es icing.
El hybrid icing (NHL)
La NHL introdujo el hybrid icing para reducir los choques peligrosos detrás de la portería. En este sistema, el árbitro observa la carrera entre el atacante y el defensa hacia los puntos de cara a cara situados en la zona defensiva:
- Si el defensa llega primero a la línea de los puntos, se pita icing automáticamente.
- Si el atacante llega primero, el juego continúa como si nada.
Esto elimina la necesidad de carreras peligrosas a máxima velocidad hasta el fondo de la pista.
Cuándo no se pita el icing
Existen varias situaciones en las que el icing no se aplica aunque el disco llegue al fondo:
- Inferioridad numérica: si el equipo que lanza el disco está jugando con menos jugadores (por una penalización), el icing no se pita. Penalizar doblemente a un equipo que ya está en desventaja se considera injusto.
- El portero abandona su zona: si el portero rival sale de su área defensiva e intenta jugar el disco antes de que cruce la línea, el icing puede no pitarse dependiendo del reglamento.
- El disco pasa por la portería: si el puck entra directamente en la red del contrario, es gol, no icing.
Importancia táctica
El icing es una regla con enorme relevancia táctica. Los equipos que están sufriendo una presión intensa en su propia zona a veces se ven tentados de lanzar el disco largo hacia el fondo rival para aliviar la presión, pero esto supone ceder el saque y no poder cambiar jugadores cansados. Los entrenadores deben gestionar bien estas situaciones, especialmente al final de los partidos.