El pádel tiene una tasa de lesiones relativamente alta para ser un deporte recreativo, especialmente entre jugadores que no se preparan adecuadamente. Los movimientos explosivos, los frenazos bruscos, los giros rápidos y los golpes repetitivos sobre superficies de cemento o moqueta generan un tipo de exigencia física que sorprende a muchos practicantes que no lo tratan como un deporte serio.
El codo de tenista: la lesión rey del pádel
La epicondilitis lateral —vulgarmente conocida como codo de tenista— es la lesión más frecuente en jugadores de pádel amateurs. Se manifiesta como dolor en la parte exterior del codo, que se agrava al hacer esfuerzos con la mano como abrir puertas o levantar objetos.
La causa en pádel es la sobrecarga de los músculos extensores del antebrazo, que se activan intensamente en los golpes de revés, especialmente la bandeja y la víbora. Los factores de riesgo incluyen una técnica de golpeo deficiente (braceo excesivo, falta de giro de hombros), una pala demasiado rígida que transmite más vibración, un grip demasiado delgado o gordo, y el aumento brusco de la frecuencia de juego.
El tratamiento pasa por el reposo, el hielo, los antiinflamatorios y la fisioterapia (ejercicios excéntricos de muñeca, ondas de choque en casos crónicos). La prevención es más efectiva que el tratamiento: técnica correcta, pala adecuada al nivel, calentamiento previo y no aumentar la carga de juego bruscamente.
Esguinces de tobillo: el accidente más común
Los esguinces de tobillo son la lesión aguda más frecuente en pádel. Los cambios de dirección explosivos, los frenazos bruscos y los saltos para rematar la bandeja son situaciones de riesgo. La superficie de cemento, habitual en muchas pistas cubiertas, aumenta la rigidez del impacto y no absorbe energía en los apoyos.
El esguince de tobillo de grado I (estiramiento del ligamento) se recupera en 1-2 semanas con PRICE (protección, reposo, hielo, compresión, elevación). Los de grado II y III requieren fisioterapia y pueden necesitar 4-8 semanas de recuperación. El vendaje funcional o el uso de tobilleras de sujeción ligera puede reducir el riesgo en personas con historial de esguinces.
Lesiones de hombro y muñeca
El hombro trabaja intensamente en los remates, los saques y los golpes por encima de la cabeza. Las lesiones del manguito rotador —el conjunto de músculos que estabiliza el hombro— aparecen por sobreuso o por técnica deficiente en los movimientos de smash o bandeja. El trabajo preventivo de fuerza del manguito rotador con gomas elásticas es muy recomendable para jugadores habituales.
La muñeca puede sufrir tendinitis o síndrome del túnel carpiano en casos de mucho volumen de juego. Un grip del tamaño correcto (ni demasiado delgado ni demasiado grueso) y una correcta técnica de sujeción de la pala ayudan a reducir el estrés sobre la muñeca.
Estrategias de prevención
El calentamiento previo es la medida preventiva más eficaz y la más ignorada en pádel amateur. Cinco minutos de movilidad articular y peloteo suave antes de comenzar a jugar a plena intensidad reducen significativamente el riesgo de lesiones musculares y articulares. El fortalecimiento preventivo del manguito rotador, el core y la musculatura estabilizadora del tobillo completaría un programa básico de prevención para jugadores habituales.