Dos mil años de apnea femenino en Asia
Mucho antes de que el apnea fuera un deporte reconocido, mucho antes de AIDA y de los campeonatos mundiales, existían mujeres que cada día se sumergían en el mar frío para ganarse la vida. Las Ama de Japón y las Haenyeo de Corea llevan más de dos mil años practicando la apnea como modo de subsistencia, y su legado es uno de los capítulos más fascinantes de la historia de la relación humana con el océano.
El término Ama (海女) significa literalmente “mujer del mar” en japonés. Sus primeras referencias escritas aparecen en el Kojiki, la crónica histórica japonesa más antigua, compilada en el año 712 d.C., aunque se cree que la práctica es considerablemente anterior.
La vida de una Ama
Tradicionalmente, las Ama buceaban de dos a tres veces al día durante las estaciones cálidas (mayo a octubre en las regiones más septentrionales), haciendo inmersiones repetitivas de uno a dos minutos a profundidades de 5 a 15 metros, a veces más. Sin equipos de buceo, sin trajes de neopreno hasta la segunda mitad del siglo XX, solo con un simple taparrabos blanco (shirogane) que según la tradición ahuyentaba a los tiburones.
Su trabajo era recolectar los tesoros del fondo marino: orejas de mar (awabi, un lujo culinario en Japón), erizos de mar, algas kombu, ostras y marisco variado. En los centros perleros del Golfo de Ise, algunas Ama trabajaban en los cultivos de perlas Mikimoto, recuperando las ostras de los fondos de los viveros.
La fisiología adaptada al mar
Décadas de práctica y quizás generaciones de selección natural han producido adaptaciones fisiológicas documentadas en las Ama. Los estudios científicos realizados a partir de los años 60 (cuando el interés médico por estas buceadoras se disparó) revelaron:
- Respuesta de apnea exacerbada: las Ama muestran una bradicardia (reducción del pulso) más pronunciada que las personas no entrenadas, lo que reduce el consumo de oxígeno durante la inmersión.
- Umbral de CO2 elevado: su tolerancia a la acumulación de dióxido de carbono (el estímulo que provoca el impulso de respirar) es superior a la media.
- Mayor capacidad pulmonar: las buceadoras veteranas tienen volúmenes pulmonares relativamente altos en comparación con mujeres sedentarias de la misma edad y complexión.
- Resistencia al frío: la mayor proporción de tejido adiposo subcutáneo proporciona aislamiento térmico natural, una ventaja real en las aguas frías del Pacífico norte.
Las Haenyeo de Jeju: Patrimonio de la Humanidad
En la isla surcoreana de Jeju, la tradición de las buceadoras Haenyeo (해녀, “mujeres del mar”) tiene características propias que la distinguen de las Ama japonesas. En Jeju, la sociedad de buzos femeninas estaba organizada de forma más estructurada, con líderes (daesahm) que dirigían los grupos y establecían las normas de explotación sostenible del fondo marino.
En 2016, la UNESCO incluyó la cultura de las Haenyeo de Jeju en su Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconociendo no solo la práctica del buceo en sí, sino también todo el sistema de conocimientos, canciones, rituales y organización social que lo rodea.
Hoy quedan aproximadamente 4.000 Haenyeo activas en Jeju, frente a las más de 30.000 que había en los años 60. La mayoría tienen entre 60 y 80 años. La preocupación por la transmisión del conocimiento a las generaciones jóvenes es el principal desafío para la supervivencia de esta tradición.
La tradición hoy: entre el turismo y la preservación
Las Ama y las Haenyeo se han convertido en un atractivo turístico y cultural de primera magnitud en sus respectivas regiones. En la península de Shima (Japón), la Ama Culture Museum de Toba ofrece exposiciones sobre la historia y la vida cotidiana de estas mujeres. En Jeju, los centros de interpretación Haenyeo son visita obligada para los turistas coreanos y extranjeros.
Esta visibilidad tiene un lado positivo (preservación de la memoria y generación de ingresos) y uno preocupante: el riesgo de folklorizar una práctica que para las mujeres que la ejercen sigue siendo trabajo real y duro.
La huella en el apnea deportivo moderno
La fisiología de las Ama y las Haenyeo fue objeto de estudios pioneros que contribuyeron significativamente al conocimiento científico del apnea humano. Los trabajos del fisiólogo Per Scholander y del equipo coreano-estadounidense de Hong en los años 60 y 70 establecieron las bases de la comprensión moderna del reflejo de buceo y las adaptaciones a la inmersión repetitiva. Sin las Ama, el apnea deportivo moderno tendría hoy menos conocimiento científico en el que apoyarse.