Guillaume Néry es, posiblemente, el apneísta más conocido fuera del circuito competitivo del freediving. No porque no tenga méritos deportivos —los tiene y muchos— sino porque ha sabido llevar su práctica más allá de la piscina y del fondo marino, convirtiéndola en arte, filosofía y un mensaje sobre la relación del ser humano con el océano.
Los comienzos en el Mediterráneo
Nacido en 1982 en Niza, en la costa mediterránea francesa, Guillaume Néry creció literalmente frente al mar. Desde pequeño mostró una afinidad natural con el agua y comenzó a practicar apnea de adolescente, siguiendo una tradición familiar marinera y la influencia de la rica cultura subacuática de la Riviera francesa.
Niza no es un lugar casual en la historia del freediving: fue allí donde en 1992 se fundó la AIDA, y la región tiene una larga historia de competidores de élite. Néry creció en este ambiente y comenzó a competir a nivel nacional e internacional desde joven, demostrando un talento precoz especialmente en las modalidades de profundidad.
El campeón mundial: palmarés deportivo
En el terreno competitivo, Guillaume Néry acumula varios títulos de campeón del mundo de la AIDA, principalmente en la modalidad de Peso Constante sin aletas (CNF), considerada la más exigente técnicamente porque el buceador desciende y asciende usando únicamente sus extremidades. En esta disciplina ha alcanzado profundidades superiores a los 120 metros.
También ha competido en Peso Constante con aletas (CWT) e Inmersión Libre (FIM), y ha establecido récords en distintas etapas de su carrera. Su palmarés refleja un atleta completo que no se ha conformado con dominar una sola disciplina, sino que ha buscado la excelencia en varias.
Sin embargo, sería un error reducir a Néry a sus marcas. Él mismo ha dicho en numerosas ocasiones que lo que le apasiona del freediving no son los números sino la experiencia.
El artista: las películas que cambiaron el freediving
La dimensión artística de Néry es inseparable de su relación con Julie Gautier, cineasta y apneísta ella misma, con quien ha formado pareja personal y profesional. Juntos han creado algunos de los cortometrajes submarinos más vistos y admirados de la historia reciente.
El más conocido es “One Breath Around the World” (2014), un cortometraje de 4 minutos que muestra a Guillaume Néry buceando en diferentes océanos del planeta —Dean’s Blue Hole en Bahamas, las Islas Marquesas en la Polinesia Francesa, la Antártida— con una fotografía de extraordinaria belleza. El film se viralizó globalmente con decenas de millones de visualizaciones y cambió para siempre la percepción pública del freediving, presentándolo no como un deporte extremo sino como una forma de exploración poética.
Julie Gautier también dirigió “AMA” (2020), en el que ella misma protagoniza una inmersión en la piscina de natación más profunda del mundo (Y-40 en Italia) como reflexión sobre la maternidad y la pérdida. El cortometraje, rodado sin diálogos ni música inicial, ganó numerosos premios internacionales de cine.
El comunicador: charlas TED y redes sociales
Guillaume Néry ha impartido una de las charlas TED sobre apnea más vistas en la red, en la que explora la relación entre el freediving y la superación de los miedos. Con un estilo calmado y reflexivo, ha conseguido llevar el mensaje del freediving a audiencias muy alejadas del mundo deportivo.
Sus redes sociales muestran no solo récords y competiciones sino también la dimensión filosófica de la práctica: la relación del ser humano con el océano, la pequeñez del individuo frente a la inmensidad del mar, la capacidad de encontrar paz en el silencio acuático. Este enfoque le ha valido una audiencia global que incluye tanto a deportistas como a artistas, científicos y personas interesadas en el bienestar.
El legado de Néry en el freediving
Guillaume Néry ha demostrado que un apneísta de élite puede ser al mismo tiempo un campeón mundial, un artista visual y un comunicador capaz de emocionar a millones de personas. Su trabajo ha contribuido decisivamente a que el freediving sea hoy un deporte con una dimensión cultural propia, más allá del registro de marcas y la competición.
En el mundo hispanohablante, su influencia ha sido especialmente notable: sus películas han inspirado a centenares de personas en España y América Latina a descubrir la apnea, contribuyendo al crecimiento de la comunidad que hoy rodea a este deporte.