La apnea deportiva se divide en varias disciplinas que ponen a prueba distintas capacidades del deportista: la resistencia a la hipoxia, la hidrodinámica, la fuerza y la profundidad de inmersión. Cada una de ellas tiene sus propias reglas, técnicas y récords, y juntas conforman el panorama competitivo regulado por la AIDA, el organismo internacional del freediving.
La AIDA: el órgano rector del freediving
Fundada en 1992 en Niza (Francia), la Association Internationale pour le Développement de l’Apnée nació con el objetivo de unificar reglas, promover la seguridad y organizar las competiciones internacionales de apnea. Desde entonces ha crecido hasta contar con federaciones nacionales en decenas de países y organizar campeonatos del mundo bianuales tanto en piscina como en profundidad en mar abierto.
La AIDA también es responsable del sistema de cursos y certificaciones que permite a los practicantes progresar de forma segura desde el nivel 1 (principiante) hasta el nivel 4 (buceador avanzado). Sus récords mundiales son los referentes absolutos del deporte.
Disciplinas de piscina
Estática (STA – Static Apnea)
La más pura y mental de todas las modalidades. El deportista flota boca abajo en la superficie del agua sin moverse, con la cara sumergida, y aguanta la respiración el máximo tiempo posible. No hay movimiento, no hay profundidad: solo la lucha interior contra el impulso de respirar.
El récord mundial masculino lo ostenta el serbio Branko Petrović con más de 24 minutos. En la modalidad femenina, Natalia Molchanova estableció marcas que siguen siendo referencia años después de su desaparición en una inmersión de entrenamiento en 2015.
Dinámica con aletas (DYN – Dynamic with Fins)
El buceador recorre la mayor distancia posible bajo el agua en horizontal usando aletas bífidas o monofín. Se practica en piscinas de 50 metros y el objetivo es cubrir la mayor cantidad de largos antes de necesitar respirar. La técnica de patada de mariposa con monofín es la más eficiente en términos de distancia por ciclo de movimiento.
Dinámica sin aletas (DNF – Dynamic No Fins)
La misma modalidad que DYN pero sin aletas de ningún tipo. El buceador se propulsa únicamente con los brazos y piernas en un movimiento coordinado similar al estilo braza submarino. Exige un mayor control del consumo de oxígeno ya que la propulsión es menos eficiente.
Disciplinas en profundidad
Peso Constante con aletas (CWT – Constant Weight with Fins)
La modalidad de profundidad más practicada en competición. El buceador desciende y asciende usando únicamente la potencia de sus aletas, sin ayuda de cuerdas ni cambios en el lastre. Las inmersiones más profundas superan los 130 metros en hombres y los 100 metros en mujeres, con tiempos de inmersión de 3 a 5 minutos.
Peso Constante sin aletas (CNF – Constant Weight No Fins)
Considerada la disciplina técnicamente más exigente: el buceador desciende y asciende sin aletas, usando solo la propulsión de brazos y piernas. La eficiencia es menor y el consumo de oxígeno mayor, lo que limita las profundidades respecto a CWT. El récord masculino supera los 100 metros.
Inmersión Libre (FIM – Free Immersion)
El buceador se ayuda de la cuerda guía para descender y ascender, jalando con las manos sin usar aletas. Esta modalidad es a menudo la primera que practican los iniciados en profundidad, ya que permite un mejor control del ritmo de descenso y ascenso. Permite alcanzar grandes profundidades con un consumo energético moderado.
Peso Variable (VWT – Variable Weight)
El buceador desciende ayudado por un lastre deslizante y asciende jalando la cuerda o usando sus propias aletas. No forma parte de los campeonatos del mundo de la AIDA por los mayores riesgos asociados, pero sí se homologan récords individuales. Herbert Nitsch tiene el récord en esta modalidad.
El sistema de penalizaciones
En competición, cualquier irregularidad durante la inmersión o en la superficie conlleva penalizaciones en metros o tiempo. Las más comunes son: no completar el protocolo de superficie (una secuencia de actos que demuestra plena consciencia al emerger), tocar la cuerda en modalidades donde está prohibido, o no alcanzar la profundidad anunciada previamente.