La falta en billar es cualquier acción que infringe el reglamento de la modalidad que se está jugando. Las faltas conllevan penalizaciones que varían según la variante: en la mayoría de disciplinas de pool, la falta otorga bola en mano al rival; en straight pool, además resta un punto al infractor; en carambola, anula el punto del turno.
Tipos principales de falta en pool
Las faltas más frecuentes en el billar americano son:
Scratch: la bola blanca entra en una tronera. El rival recibe bola en mano en toda la mesa.
Contacto incorrecto: no golpear primero la bola que marca el reglamento (en 9-ball, la de número más bajo; en 8-ball, una del propio grupo).
Movimiento insuficiente: tras el golpe, ninguna bola contacta con una banda ni entra en tronera.
Doble golpe: la suela del taco contacta con la bola blanca más de una vez en el mismo golpe.
Bola saltando de la mesa: cualquier bola que salga del límite de la mesa es falta.
La bola en mano como penalización
La bola en mano es la consecuencia más frecuente de una falta en pool. El rival puede colocar la bola blanca en cualquier punto de la mesa antes de golpear. Esta penalización transforma completamente la situación táctica porque permite al rival elegir el ángulo más favorable para atacar, eliminar snookers (posiciones donde la bola blanca no tiene línea directa a la bola objetivo) y en general obtener una ventaja posicional importante.
Faltas en carambola libre y tres bandas
En carambola libre, la falta más frecuente es no completar la carambola (no tocar una de las dos bolas objetivo). No hay bola en mano: simplemente se pierde el turno y el rival juega desde la posición donde quedaron las bolas. En tres bandas, la falta más común es hacer contacto con la segunda bola objetivo sin haber completado los tres rebotes necesarios. El punto no se suma y el rival entra en juego.
Las tres faltas consecutivas en straight pool
El straight pool tiene la penalización más severa: si un jugador comete falta en tres turnos consecutivos, pierde 15 puntos adicionales y el árbitro reinicia todas las bolas. Esta regla existe para evitar el juego defensivo pasivo infinito y obliga a los jugadores a intentar siempre un safety correctamente ejecutado, no una falta deliberada.