La historia del billar americano es inseparable de la historia social de los Estados Unidos. Desde los pool halls de las ciudades industriales de principios del siglo XX hasta los torneos televisados de los años 90, el billar en América ha sido tanto un deporte de competición como un fenómeno cultural con sus propios mitos, leyendas y películas icónicas.
Los pool halls de la América industrializada
A finales del siglo XIX y principios del XX, los pool halls o salas de billar se convirtieron en uno de los espacios de ocio más populares de las ciudades americanas. En 1900 había ya más de 5.000 salas de billar en Estados Unidos; en las décadas siguientes ese número se multiplicó varias veces. Eran espacios democráticos donde se mezclaban obreros, inmigrantes y pequeñoburgueses. En muchas comunidades de inmigrantes, la sala de billar era el primer punto de encuentro social del barrio.
El straight pool y los primeros campeones
La variante de referencia del billar americano durante la primera mitad del siglo XX fue el straight pool (14.1). Los campeonatos nacionales de straight pool concentraban la atención de los aficionados y producían las figuras más conocidas del deporte. Ralph Greenleaf dominó los años 20, acumulando múltiples títulos mundiales. Pero fue Willie Mosconi quien llevaría el juego a su máxima expresión.
Willie Mosconi: el mejor jugador de la historia americana
Willie Mosconi (1913-1993) fue el jugador de billar americano más dominante del siglo XX. Ganó el Campeonato Nacional de Estados Unidos en straight pool 14 veces entre 1941 y 1957, y su récord de 526 bolas consecutivas (establecido en 1954) es el más alto reconocido oficialmente en la historia del deporte. Mosconi era extraordinariamente preciso y técnico, el epítome del jugador serio y disciplinado.
Minnesota Fats: el anti-Mosconi
Si Mosconi era el jugador disciplinado, Minnesota Fats (Rudolf Wanderone) era el genio excéntrico y carismático. Fats era un jugador de apuestas que recorrió los pool halls de América haciendo dinero con su juego y su personalidad. Su fama alcanzó dimensiones legendarias, especialmente a raíz de la película El buscavidas, aunque las versiones sobre su relación con el personaje de la película son contradictorias. Mosconi y Fats protagonizaron un famoso duelo televisado en 1978 que fue visto por millones de personas.
La película El buscavidas y el auge del billar
El buscavidas (The Hustler, 1961), dirigida por Robert Rossen y protagonizada por Paul Newman como el joven jugador de pool “Fast Eddie” Felson, es la película de billar más influyente de la historia. Su secuela, El color del dinero (1986), con Paul Newman y Tom Cruise, relanzó el interés por el billar en los años 80. Ambas películas fijaron en la cultura popular la imagen del jugador de billar como figura solitaria, talentosa y marginal, una imagen que el deporte de alto nivel ha tenido que superar durante décadas.