El calibrador de bochas es el instrumento de medición que se usa para resolver los casos en que la diferencia de distancia entre dos bochas y el pallino es tan pequeña que no puede determinarse a simple vista. Es uno de los accesorios más prácticos del jugador de bochas y un elemento imprescindible en competición.
Por qué se necesita un instrumento de medición
El objetivo del juego de bochas es colocar la boca más cerca del pallino que el contrario. Cuando la diferencia entre la boca del equipo A y la del equipo B es de varios centímetros, la resolución a ojo es suficiente. Pero cuando la diferencia es de pocos milímetros, ningún ojo humano puede determinar con certeza cuál es la más próxima.
En esos casos, el calibrador entra en acción. Determinar incorrectamente qué boca está más cerca puede cambiar el resultado de una mano entera, por lo que la precisión es crítica en competición.
Tipos de instrumentos de medición
Cinta métrica flexible
La más básica y versátil. Se mide desde el punto más cercano de cada boca al punto más cercano del pallino y se comparan los valores. La cinta de costura o una cinta métrica de construcción de 3-5 metros funcionan.
Ventajas: económica, portátil, mide cualquier distancia.
Inconvenientes: la cinta puede curvarse ligeramente en distancias cortas, dando lecturas menos precisas que un calibrador rígido.
Precio: 3-10€.
Calibrador rígido de varilla (compás de bochas)
Es el instrumento de referencia en competición seria. Consiste en dos brazos articulados (como un compás grande) que se abren hasta tocar simultáneamente la boca y el pallino. La distancia queda registrada en la apertura del compás, que luego se aplica a la segunda boca para la comparación.
Ventajas: más preciso que la cinta para distancias muy pequeñas, no se deforma.
Inconvenientes: solo mide por comparación (no da un valor numérico), requiere cierta técnica para usarlo bien.
Precio: 15-40€.
Metro de bochas profesional (tipo regla flexible graduada)
Algunos fabricantes producen reglas telescópicas o varillas graduadas específicamente para bochas. Permiten leer directamente el valor de la distancia en una escala milimétrica.
Precio: 20-60€.
Pie de rey (calibre vernier)
Para situaciones extremas en competición de alto nivel, un pie de rey industrial puede dar mediciones con una precisión de décimas de milímetro. No es lo habitual, pero en finales muy disputadas se ha visto usar.
Precio: 15-50€.
Cómo usar el calibrador correctamente
Con cinta métrica
- Coloca el extremo de la cinta en el punto más cercano de la primera boca al pallino.
- Lee la distancia en el punto de contacto con el pallino.
- Repite con la segunda boca.
- La boca con menor distancia es la ganadora.
Importante: mide siempre desde el borde exterior más cercano de la boca hasta el borde exterior más cercano del pallino. No desde el centro de las bochas.
Con calibrador de compás
- Abre el compás hasta que los dos extremos toquen simultáneamente la boca A y el pallino.
- Sin cambiar la apertura, aplica el compás a la boca B y el pallino.
- Si el compás queda holgado (la boca B está más lejos), la boca A gana. Si está prieto o no llega, la boca B está más cerca.
Reglas sobre la medición
En competición oficial (FIB):
- La medición puede solicitarla cualquier jugador en cualquier momento mientras el juego esté en curso.
- Las bochas no deben moverse antes de la medición; si se mueven accidentalmente durante el proceso, se aplican las reglas de bochas movidas accidentalmente.
- El árbitro o el medidor designado es el único autorizado a realizar la medición oficial.
- El resultado de la medición es inapelable una vez comunicado (salvo error manifiesto del procedimiento).
Qué llevar al campo
Para un torneo de bochas bien equipado:
- Cinta métrica de 3 m: para medir distancias largas y verificaciones rápidas.
- Calibrador de compás: para los casos de precisión milimétrica.
- Bolígrafo y papel: para anotar las puntuaciones (muchos jugadores usan el móvil, pero el papel no se queda sin batería).
Todo cabe fácilmente en la bolsa de transporte de las bochas.