El campo inflable del bossaball es, por naturaleza, una superficie que amortigua caídas y reduce el riesgo de lesiones respecto a jugar en parqué o asfalto. Sin embargo, la combinación de saltos en trampolín, remates acrobáticos y movimientos dinámicos hace que algunas protecciones sean muy recomendables, especialmente para jugadores que se inician o que practican habitualmente.
Rodilleras
Son la protección más útil en bossaball. Al caer de rodillas sobre la superficie inflable o rodar para recuperar un balón, la rodilla es el punto más expuesto.
Tipos recomendados:
- Rodilleras de gel de voleibol: Diseñadas específicamente para deportes de red. Incorporan almohadilla de gel viscoelástico que absorbe el impacto sin restringir la flexión. Marcas como Asics, Mizuno o Nike tienen modelos específicos de voleibol desde 15-25 €.
- Rodilleras de neopreno ligero: Más sencillas, sin almohadilla de gel, pero con compresión suave que estabiliza la rodilla. Útiles para jugadores sin historial de lesiones que quieren protección básica. Precio: 8-15 €.
- Rodilleras rígidas con carcasa: Excesivas para bossaball en la mayoría de casos. El campo ya amortigua suficiente y estas rodilleras pueden dificultar el movimiento.
Muñequeras
El balón de bossaball se golpea con frecuencia en volea y remate. Las muñequeras ofrecen dos funciones:
- Protección del impacto del balón: Las muñequeras de esponja o neopreno amortiguan la vibración del golpe, especialmente en recepciones de servicio potente.
- Soporte articular: Para jugadores con antecedentes de esguinces de muñeca, las muñequeras de compresión o con refuerzo lateral ofrecen estabilidad.
Opciones:
- Muñequeras de tela gruesa tipo voleibol o tenis: 5-10 €
- Muñequeras de neopreno con soporte articular: 10-20 €
- Espinilleras de esponja adaptadas a la muñeca (solución DIY): económica y efectiva
Tobilleras de soporte
Los saltos repetidos en la cama elástica someten al tobillo a esfuerzos que, acumulados en sesiones largas, pueden favorecer microlesiones. Si tienes historial de esguinces de tobillo, una tobillera de neopreno con tirantes (tipo Zamst, McDavid o Bauerfeind) es una inversión razonable.
Precio orientativo: 15-35 €
Protección de codos
Los codos pueden contactar con la superficie inflable en caídas laterales o en recepciones con palancada. Las coderas de voleibol (similar en concepto a las rodilleras pero para el codo) son una opción para jugadores que tienden a caer de lado. Precio: 10-20 €.
Qué no usar en bossaball
- Protecciones rígidas con elementos metálicos: Pueden dañar la superficie del campo inflable.
- Cascos de ciclismo o esquí: Innecesarios y además aumentan el peso de la cabeza, lo que puede aumentar el riesgo en caídas.
- Hombreras o protecciones voluminosas: Interfieren con el movimiento de brazos en remates y saques.
Recomendación para principiantes
Si es tu primera vez en el campo de bossaball, opta por:
- Rodilleras de gel de voleibol (18-25 €)
- Muñequeras de compresión básicas (8-12 €)
- Calcetines antideslizantes si no juegas descalzo (5-10 €)
Con estas tres piezas, la experiencia de iniciación será mucho más segura y cómoda, y podrás centrarte en aprender el juego sin preocuparte por los golpes inevitables de los primeros partidos.