Los guantes son el elemento más icónico del equipamiento de un boxeador. Pero más allá de ser simples protectores, su tipo y peso tienen implicaciones directas sobre la seguridad y el estilo del combate.
Tipos de guantes según el uso
Guantes de competición profesional
Son los usados en combates profesionales oficiales. Pesan entre 8 y 10 onzas según la categoría de peso. Son compactos, con menos relleno que los de entrenamiento, lo que permite mayor velocidad y precisión. Deben estar certificados por la organización que supervisa el combate.
Guantes de competición amateur
Los guantes usados en competiciones de la IBA (boxeo olímpico) son diferentes. Históricamente tenían una zona blanca en los nudillos para facilitar el conteo de golpes por los jueces. Son ligeramente más acolchados que los profesionales.
Guantes de entrenamiento y sparring
Son más pesados (12, 14 o 16 onzas) y con más relleno. Su función es proteger tanto al boxeador que los lleva como a su compañero de entrenamiento. El mayor peso también sirve como carga para fortalecer los hombros y los brazos.
Guantes de saco
Son los más pequeños y duros, diseñados para golpear el saco de arena. No están pensados para sparring por su escaso acolchado.
El peso de los guantes por categoría
En el boxeo profesional, la norma general es:
- Categorías ligeras (hasta ~70 kg): Guantes de 8 oz.
- Categorías medianas y pesadas (a partir de superwélter): Guantes de 10 oz.
Las vendas
Antes de ponerse los guantes, los boxeadores se vendan las manos. Las vendas son tiras de tela (algodón o elástico) de varios metros que se enrollan cubriendo los nudillos, el dorso de la mano y la muñeca. También existen las vendas de gel o “inner gloves”, más modernas y cómodas.
La función de las vendas es:
- Proteger los huesos del metacarpo (muy expuestos a fractura por impacto).
- Estabilizar la muñeca.
- Reducir el movimiento de los nudillos dentro del guante.
Verificación antes del combate
Antes de empezar el combate, un inspector oficial de la comisión atlética revisa los guantes y las vendas de ambos boxeadores para asegurarse de que cumplen los requisitos reglamentarios. Es un paso obligatorio que no puede omitirse.