La fabricación de una cesta de cesta punta es uno de los oficios artesanales más exigentes del deporte español. Cada pieza es única: adaptada al brazo, la fuerza y el estilo de un pelotari concreto. Este artículo recorre el proceso completo, desde la selección de la materia prima hasta la entrega al jugador.
Los materiales: la base de todo
El ratán
El ratán (Calamus spp.) es el material protagonista del canalón. Se importa principalmente de Indonesia y Malasia en cañas de 3 a 8 mm de diámetro. El cestero selecciona las cañas a ojo: busca uniformidad, elasticidad y ausencia de nudos irregulares. Un lote de mala calidad arruina la cesta antes de que esté terminada.
Antes de usarlo, el ratán se hidrata en agua durante horas para hacerlo maleable. Una vez tejido y seco, recupera su rigidez y mantiene la forma del canalón indefinidamente.
La madera del armazón
El armazón o zarpa se talla en castaño (por su resistencia y ligereza) o fresno (por su flexibilidad). El armazón da la curvatura característica al canalón: una curvatura incorrecta hace que la pelota no descanse bien o que el saque pierda potencia. Es la pieza más difícil de dominar para un aprendiz.
El cuero del guante
El guante se fabrica con cuero bovino de curtido vegetal, de 3 a 5 mm de grosor en la palma. El cuero debe ser resistente al sudor, abrasión y a la tensión continua de las vendas con las que el pelotari fija el guante antes de cada partido. Se compra en curtiduría, ya tratado, y el cestero lo corta, rebaja y cose a medida.
Fases de fabricación
1. Toma de medidas
El cestero mide el brazo del pelotari: longitud desde el codo hasta la punta de los dedos, perímetro de la mano, longitud de cada dedo. Con esos datos, decide las dimensiones del armazón y del guante. Un pelotari nuevo necesita tres o cuatro cestas de prueba antes de dar con la horma perfecta.
2. Construcción del armazón
La madera se corta, curva al vapor y se deja secar en una plantilla durante varios días. La curvatura debe ser idéntica en toda la pieza: un milímetro de diferencia entre los dos lados del armazón altera el comportamiento de la pelota. El armazón se lija hasta obtener una superficie lisa que no dañe el ratán.
3. Tejido del canalón
Con el ratán hidratado, el cestero teje el canalón sobre el armazón siguiendo un patrón de entrelazado que varía según el estilo de juego deseado. Un tejido más apretado da más control; uno más abierto, más velocidad. El proceso de tejido de un canalón estándar ocupa entre 6 y 10 horas de trabajo continuo.
4. Fabricación del guante
El guante se corta en piezas y se cose a mano con hilo encerado de alta resistencia. Los puntos críticos (unión con el armazón, zona de los dedos) se refuerzan con una segunda capa de costuras. El guante se moldea en húmedo sobre una horma de madera y se deja secar para que tome la forma de la mano del pelotari.
5. Unión y acabados
La unión entre el guante y el armazón es el punto más delicado: se fija mediante costura y remaches de cobre o latón. Un fallo en esta unión puede provocar la rotura de la cesta en pleno partido. Por último, el cestero lija, trata y barniza el conjunto para protegerlo de la humedad.
El resultado final
Una cesta acabada pesa entre 350 y 550 gramos, dependiendo del tamaño y los materiales. Dura entre uno y tres años de uso intensivo en competición. Los pelotaris profesionales suelen tener entre cinco y diez cestas en rotación, encargadas todas al mismo cestero de confianza.
Dónde ver el proceso
El Museo Vasco del Deporte en Eibar y algunos talleres de Zarautz y Markina-Xemein permiten visitas concertadas donde es posible observar a los cesteros trabajando. Algunas federaciones territoriales organizan jornadas de puertas abiertas durante las fiestas locales.