La remontada como habilidad diferencial
En el ciclocross, cada segundo cuenta. Una remontada bien ejecutada puede marcar la diferencia entre ganar o perder posiciones en cada vuelta. Los mejores ciclistas del mundo, como Van der Poel o Van Aert, tienen remontadas tan fluidas que parece que nunca llegan a detenerse: la transición de porteo a pedaleo es casi invisible.
Fases de la remontada
La remontada consta de varias fases que deben encadenarse sin pausas. Primero, el corredor suelta la bicicleta del hombro con un movimiento controlado hacia adelante para que caiga sobre las dos ruedas. Simultáneamente, coloca la mano en el manillar para guiar la bici. A continuación, la pierna de impulso (normalmente la izquierda) hace el último paso en el suelo mientras la pierna derecha pasa por encima del sillín desde atrás. El primer pedaleo debe llegar en el momento en que el cuerpo cae sobre el sillín.
Cómo entrenarla
La remontada se entrena de forma específica, repetidamente y a distintas velocidades. Se comienza a baja velocidad para interiorizar el movimiento y se va aumentando el ritmo. Es fundamental practicarla en el terreno donde se compite, porque el agarre del suelo influye en la estabilidad de la bicicleta al caer. También se entrena la combinación completa: desmonte, porteo y remontada en secuencia continuada.
Errores frecuentes
Los errores más habituales son soltar la bici demasiado lejos por delante (lo que obliga a correr para alcanzarla), aterrizar sobre el sillín con demasiada fuerza o no tener el pie en el pedal a tiempo. Estos errores se traducen en pérdidas de tiempo que se acumulan vuelta a vuelta durante la carrera.