Para qué sirve el sellante
El sellante es una solución práctica para uno de los problemas más temidos en el ciclocross: el pinchazo. En los circuitos con piedras, raíces o restos de vegetación seca, los neumáticos están expuestos a perforaciones. El sellante líquido que circula por el interior del neumático tubeless actúa como un sistema de autoreparación instantánea que en muchos casos evita que el corredor tenga que parar o acudir al pit.
Cómo actúa en la práctica
Cuando el neumático rueda sobre un objeto punzante, el sellante líquido es empujado por la presión interior hacia el orificio. El látex o los polímeros del sellante reaccionan con el aire y forman un tapón que cierra la perforación en pocos segundos. En muchos casos, el corredor no llega ni a notar el pinchazo porque el sellante actúa antes de que se haya perdido suficiente presión para afectar al comportamiento del neumático.
Limitaciones del sellante
El sellante no es infalible. Los pinchazos grandes o los cortes laterales del neumático superan la capacidad del sellante para cerrarlos. En condiciones de barro muy frío, el sellante puede espesarse y ser menos efectivo. Además, con el tiempo el sellante se seca dentro del neumático y pierde sus propiedades, por lo que hay que reponerlo periódicamente, cada dos o tres meses en uso habitual.
Sellante en el ciclocross profesional
Los equipos profesionales que usan tubeless incorporan sellante de forma sistemática. Sin embargo, en las carreras más importantes siguen prefiriendo los tubulares con sellante interior como solución mixta, o directamente los tubulares clásicos porque confían más en su comportamiento en condiciones extremas de barro. El sellante es especialmente popular entre los aficionados que practican ciclocross con tubeless.