El tubular en ciclocross
El tubular es un tipo de neumático con cámara integrada que se pega directamente al aro de la rueda. Durante décadas fue el estándar absoluto en ciclocross profesional, especialmente en las pruebas belgas con mucho barro. Su mayor ventaja es la posibilidad de rodar a presiones extremadamente bajas sin riesgo de pellizcos ni desconexión del aro.
Ventajas del tubular
La principal ventaja del tubular en ciclocross es la posibilidad de usar presiones de entre 0,8 y 1,2 bar, muy por debajo de lo posible con un neumático clincher. A estas presiones tan bajas, el neumático se deforma y acomoda al terreno, aumentando la superficie de contacto y mejorando drásticamente la tracción en barro, hierba y arena. Además, un tubular pinchado se desinfla de forma progresiva, permitiendo al corredor llegar al pit y cambiar de bicicleta.
Desventajas y mantenimiento
El tubular tiene importantes desventajas: su montaje es laborioso, requiere pegamento que tarda horas en curar, y una vez montado es difícil de cambiar en carrera. Además, su coste es elevado. Los equipos profesionales montan los tubulares con días de antelación y tienen varios juegos de ruedas preparados para cada carrera.
El ascenso del tubeless
En los últimos años, el sistema tubeless ha ganado terreno incluso en el ciclocross profesional. Los tubeless permiten presiones similares a los tubulares, son más fáciles de gestionar y el cambio se realiza igual que con cualquier otro neumático. Marcas como Dugast o Challenge siguen fabricando tubulares de alta calidad para el mercado profesional, pero el tubeless avanza con fuerza entre los aficionados.