Por qué empezar en el ciclocross
El ciclocross es uno de los deportes ciclistas más accesibles para los aficionados que quieren dar un paso más en su práctica del ciclismo. No requiere una forma física excepcional para empezar a disfrutarlo: los circuitos se pueden recorrer a cualquier ritmo y la competición por categorías de edad permite que cada corredor se enfrente a rivales de nivel similar. Además, la temporada corta hace que el compromiso sea manejable incluso para personas con pocos meses libres para dedicar a un deporte específico.
La bicicleta para empezar
Para los primeros pasos en el ciclocross, una bicicleta de gravel o de carretera con neumáticos algo más anchos puede servir. Sin embargo, si te convence el deporte y quieres competir, una bicicleta específica de ciclocross marca la diferencia: los frenos de disco hidráulicos, los neumáticos con dibujo para barro y la geometría pensada para el porteo y los circuitos técnicos hacen que la experiencia sea mucho mejor.
Las primeras sesiones de entrenamiento
Antes de competir, es recomendable practicar las habilidades básicas del ciclocross: el desmonte, el porteo y la remontada. Busca un parque con una cuesta o coloca una cuerda a 50 cm del suelo como barrera improvisada y practica la secuencia completa. También es muy útil rodar en terrenos variados: hierba, tierra, arena, para acostumbrarse al comportamiento de la bicicleta en condiciones no asfaltadas.
Tu primera carrera
Las primeras carreras de ciclocross pueden ser una experiencia caótica y maravillosa al mismo tiempo. No te preocupes por el resultado: el objetivo en las primeras carreras es aprender el ritmo de la competición, practicar las transiciones en carrera real y disfrutar del ambiente único del ciclocross. La mayoría de los corredores aficionados son muy acogedores con los recién llegados y la comunidad del ciclocross es conocida por su espíritu amigable.
Dónde competir en España
Las federaciones autonómicas de ciclismo organizan calendarios de ciclocross durante la temporada de otoño-invierno. Los clubes ciclistas locales son el punto de entrada natural: muchos organizan sus propias pruebas y tienen grupos de entrenamiento. En el País Vasco, Navarra, Cataluña y Galicia el ciclocross tiene más tradición. También existen pruebas de ciclocross con categorías máster donde los adultos que se incorporan tarde al deporte pueden competir en un entorno adecuado a su nivel.