Tyler Blevins, conocido universalmente como Ninja, es la figura que más contribuyó a llevar los videojuegos competitivos al entretenimiento mainstream en la era moderna. Antes de Ninja, los streamers de Twitch eran conocidos dentro de las comunidades de cada juego pero raramente cruzaban al gran público. Después de Ninja, la idea de que un jugador de videojuegos podía ser una celebridad global al nivel de un deportista o un músico se convirtió en una realidad indiscutible.
De los torneos de Halo al streaming
Ninja nació el 5 de junio de 1991 en Grayslake (Illinois, Estados Unidos). Comenzó a jugar videojuegos de forma competitiva durante su adolescencia, especializándose en Halo, el shooter de Microsoft que fue uno de los juegos competitivos más populares de los años 2000. Participó en torneos de la MLG (Major League Gaming) y llegó a ser un jugador profesional de Halo de nivel medio.
Con la transición del ecosistema competitivo hacia juegos de PC como CS:GO y los MOBA, Ninja se adaptó y comenzó a construir su presencia en Twitch. Durante varios años fue un streamer competente con una base de seguidores modesta pero leal. Nada anunciaba lo que estaba por venir.
El Big Bang de Fortnite: 2018
En 2017, Epic Games lanzó Fortnite Battle Royale, un juego de supervivencia gratuito que en cuestión de meses se convirtió en el fenómeno gaming más grande del mundo. Ninja fue uno de los primeros grandes streamers en adoptar Fortnite y demostró ser extraordinariamente bueno en el juego.
El 14 de marzo de 2018 ocurrió el momento que cambió todo. Ninja organizó una sesión de juego en directo con el rapero Drake, el cantante Travis Scott y el jugador de fútbol americano Juju Smith-Schuster. La partida superó el récord de espectadores simultáneos en Twitch con más de 628.000 personas viendo en directo. La noticia apareció en medios de todo el mundo: el New York Times, el Washington Post, la BBC. Un jugador de videojuegos jugando con una de las mayores estrellas del hip-hop era noticia global.
A partir de ese momento, la popularidad de Ninja creció de forma exponencial. En cuestión de meses pasó de tener 2 millones de seguidores a superar los 14 millones en Twitch. Era el streamer más seguido de la historia de la plataforma.
El salto al mainstream: portadas, televisión y marcas
La popularidad de Ninja trascendió el mundo del gaming. Apareció en la portada de ESPN Magazine, el primer gamer en conseguirlo. Fue invitado a programas de televisión en horario de máxima audiencia. Adidas lanzó una línea de zapatillas de edición limitada con su nombre. Red Bull lo fichó como embajador. Fue a la Super Bowl con Marshmello y jugaron Fortnite en el escenario.
Ninja se convirtió en la demostración viviente de que ser jugador de videojuegos podía ser una carrera pública tan visible y lucrativa como la de un deportista o un músico.
La era Mixer y el regreso a Twitch
En 2019, Microsoft ofreció a Ninja un contrato exclusivo para transmitir en Mixer, su plataforma de streaming. El contrato se valoró públicamente en decenas de millones de dólares. Ninja aceptó y abandonó Twitch, lo que generó un terremoto en la industria del streaming.
La apuesta de Microsoft fracasó: Mixer no consiguió retener la audiencia ni crecer lo suficiente, y en junio de 2020 Microsoft cerró la plataforma. Ninja regresó a Twitch, pero la plataforma y el mercado habían cambiado durante su ausencia. Su audiencia se recuperó pero nunca volvió a los niveles de 2018.
El episodio de Mixer es un caso de estudio sobre la portabilidad (o la falta de ella) de las audiencias en el ecosistema del streaming.