¿Por qué empezar en esquí acuático?
El esquí acuático combina la velocidad, el agua y la sensación de deslizamiento en una experiencia única. Es un deporte que, una vez que dominas la salida del agua, da una libertad y una euforia difíciles de igualar. Además, en su vertiente recreativa es accesible para personas de todas las edades, y en su vertiente competitiva incluye tres disciplinas muy diferentes: slalom (zigzag entre boyas), saltos (rampa de agua) y figuras (free style sobre el agua).
Para empezar, el camino es siempre el mismo: dos esquíes, lancha a velocidad moderada y aprender la salida del agua.
Equipamiento mínimo
El club o la escuela náutica suele proporcionar el material en las primeras sesiones, pero conviene saber qué necesitas:
- Dos esquíes de iniciación: más anchos y estables que los de competición.
- Chaleco de impacto: obligatorio por seguridad. No es un chaleco salvavidas convencional, sino uno específico para deportes acuáticos de motor que amortigua los golpes con el agua.
- Traje de neopreno (opcional pero recomendado en aguas frías): protege del frío y también da algo de flotabilidad.
- La barra de remolque la proporciona la embarcación.
Dónde aprender en España
Los clubs náuticos y las escuelas de esquí acuático son el mejor punto de partida. En España hay instalaciones activas en embalses y ríos de Madrid, Cataluña, Andalucía y la Comunitat Valenciana, entre otras. La Federación Española de Esquí Náutico y Wakeboard (FENWB) tiene un directorio de clubs afiliados en su web.
Primeros pasos
- La posición de salida: empieza en el agua, con las rodillas dobladas hacia el pecho, los esquíes apuntando hacia arriba y los brazos estirados sujetando la barra. Deja que la lancha haga el trabajo: no intentes levantarte, simplemente aguanta la posición y deja que el tirón te saque.
- La velocidad correcta: para principiantes, la lancha va a unos 25-30 km/h. A más velocidad los esquíes planean mejor, pero primero hay que dominar el equilibrio a velocidad moderada.
- Cómo agarrar la barra: agarra el mango con las dos manos, palmas hacia abajo, brazos ligeramente flexionados. Nunca con los brazos bloqueados en extensión: si la lancha da un tirón brusco, podrías lesionarte los hombros.
- Los primeros bordes: una vez de pie y estable, practica inclinarte suavemente a derecha e izquierda para hacer bordes. Eso es la base del slalom.
Errores comunes
- Intentar levantarse activamente: en la salida del agua, el error más frecuente es intentar ponerse de pie uno mismo. Hay que dejarse arrastrar por la lancha manteniendo la posición.
- Soltar la barra al perder el equilibrio: es instintivo, pero la barra te ayuda a recuperarte. Suéltala solo cuando ya no tengas remedio.
- Brazos demasiado tensos: mantén siempre un poco de flexión en los codos para absorber los tirones.
Cómo progresar
Una vez que dominas la salida y el equilibrio con dos esquíes, el siguiente paso es el mono esquí: pasar un pie al esquí trasero mientras vas en movimiento. Después llegan el slalom entre boyas, los primeros saltos en rampa y, si te animas, las figuras. La FENWB organiza competiciones para todas las categorías y niveles.