El equipo del esquiador acuático de competición está regulado con precisión por la IWWF para garantizar la seguridad, la igualdad de condiciones entre competidores y la integridad técnica de cada disciplina. Desde los esquís hasta la longitud de la cuerda, pasando por el chaleco salvavidas, cada elemento tiene sus propias especificaciones reglamentarias.
Los esquís: distintos para cada disciplina
Cada disciplina del esquí acuático utiliza un tipo de esquí diferente, diseñado específicamente para las exigencias de cada modalidad.
Esquís de slalom (monoesquí)
El monoesquí de slalom es una sola tabla asimétrica con dos botas de sujeción. El pie dominante va delante (posición “front foot”) y el pie no dominante detrás. Esta disposición en línea permite que el esquiador incline el esquí sobre su canto lateral para generar los arcos de giro que caracterizan el slalom.
Los materiales modernos son fibra de vidrio y carbono, lo que permite esquís rígidos pero ligeros. La superficie inferior está tratada con materiales de baja fricción. La longitud suele estar entre 163 y 175 cm, dependiendo del peso y preferencias del esquiador.
Esquís de figuras (trick skis)
Los esquís de figuras son notablemente más cortos y anchos que los de slalom. Miden entre 85 y 110 cm de longitud y tienen una anchura de entre 28 y 30 cm. Son completamente planos en la parte inferior (sin quilla), lo que facilita los giros de 360 grados sobre el agua.
Para los trucos de barra de pie (toe tricks), el esquiador lleva en la parte trasera del esquí una pequeña barra giratoria donde engancha la cuerda de remolque con el pie. Esta barra está regulada en sus dimensiones por el reglamento.
Esquís de salto
Los esquís de salto son los más grandes de las tres disciplinas: hasta 180 cm de largo para hombres y 170 cm para mujeres, con anchuras de entre 22 y 28 cm. Este tamaño proporciona la superficie de sustentación necesaria para aterrizar sobre el agua después de un vuelo de 60-75 metros a alta velocidad. Los saltos se realizan siempre con dos esquís (uno para cada pie), no con monoesquí.
La cuerda de remolque
La cuerda de remolque tiene especificaciones precisas. La longitud estándar es de 23 metros desde el espejo trasero de la lancha hasta el mango que sujeta el esquiador. El mango (handle) es una barra rígida de entre 28 y 30 cm de ancho.
Para el slalom, la cuerda se acorta progresivamente añadiendo bucles en el extremo de la lancha (no tirando de los extremos). Los acortamientos están estandarizados y son los mismos en todo el mundo. La cuerda debe ser de un material aprobado por la IWWF (normalmente polietileno de alta densidad) y no debe estirarse más de un porcentaje mínimo bajo tensión.
El chaleco salvavidas
El chaleco salvavidas es obligatorio en todas las competiciones oficiales. Debe estar certificado con un mínimo de flotabilidad (generalmente 50 N o más) y diseñado específicamente para esquí acuático, es decir, debe permitir libertad de movimiento en brazos y hombros mientras proporciona protección y flotación.
Los chalecos de competición modernos son muy delgados y ajustados, fabricados en espuma de alta densidad cubierta de lycra o neopreno. Nada tienen que ver con los voluminosos chalecos naranjas de los barcos; están diseñados para no interferir con el movimiento mientras cumplen los requisitos de seguridad.
El traje de neopreno
El uso de traje de neopreno no es obligatorio en competición, pero es habitual en aguas frías. Los trajes de competición para esquí acuático están diseñados para ser muy ajustados y aerodinámicos, reduciendo la resistencia al agua en las caídas y proporcionando cierta protección contra los impactos.
En la disciplina de figuras, algunos esquiadores utilizan trajes con protecciones añadidas en rodillas y cadera, zonas especialmente expuestas durante los giros y las caídas.
Normas adicionales de equipo
El reglamento IWWF prohíbe el uso de cualquier dispositivo que pueda dar una ventaja mecánica al esquiador más allá del equipo estándar descrito. No se permite, por ejemplo, el uso de guantes con superficie adhesiva que mejoren el agarre del mango, ni modificaciones en la cuerda que alteren su longitud efectiva de manera no homologada.