El esquí acuático es un deporte en el que el deportista se desliza sobre la superficie del agua sujetado a una cuerda que arrastra una lancha motora. A diferencia de lo que pueda parecer desde la orilla, no se trata simplemente de aguantar el tirón: el esquiador debe controlar su posición, equilibrio y trayectoria con una precisión enorme, compitiendo contra otros deportistas en tres modalidades completamente distintas.
El equipo básico
Para practicar esquí acuático se necesitan cuatro elementos fundamentales: los esquís, el traje de neopreno, el chaleco salvavidas homologado y la lancha motorizada con su cuerda de remolque. Los esquís pueden ser dos (uno para cada pie, modalidad llamada dos esquís o combo) o uno solo, que es el esquí denominado monoesquí y que se usa en las competiciones de alto nivel. El monoesquí tiene dos sujeciones, una para cada pie, situadas una delante de la otra sobre la misma tabla.
La cuerda de remolque mide 23 metros en su longitud estándar. El mango es una barra rígida de entre 28 y 30 centímetros de anchura que el esquiador sujeta con ambas manos.
Las tres disciplinas de competición
Slalom
El slalom es la disciplina más emblemática del esquí acuático. El esquiador recorre un canal de agua en el que se han colocado seis boyas dispuestas en línea alternada. Debe rodear cada boya lo más cerca posible, trazando arcos pronunciados sobre el agua. La dificultad aumenta progresivamente: primero se aumenta la velocidad de la lancha hasta el máximo permitido para la categoría del esquiador, y luego se acorta la longitud de la cuerda de remolque en incrementos establecidos (de 23 metros hasta 9,75 metros). A medida que la cuerda se acorta, el radio de maniobra se reduce drásticamente y el esquiador debe balancearse con mucha más fuerza para rodear cada boya.
Figuras (Trick Skiing)
La disciplina de figuras se parece más a la gimnasia acuática que al esquí tradicional. El esquiador tiene dos pasadas de 20 segundos sobre el agua y debe ejecutar el mayor número posible de trucos valorados por un panel de jueces. Los trucos incluyen giros de 180 y 360 grados (tanto sobre el agua como en el aire), piruetas, posiciones invertidas y combinaciones de movimientos. Cada truco tiene un valor en puntos previamente establecido en la tabla oficial de la IWWF.
Salto
En salto, el objetivo es simple: llegar lo más lejos posible. El esquiador se aproxima a la rampa a alta velocidad, la supera deslizándose sobre su superficie encerada y permanece en el aire durante una fracción de segundo antes de caer al agua. La distancia se mide desde el extremo de la rampa hasta la primera marca de contacto del esquiador con el agua. Las rampas de competición tienen entre 1,5 y 1,8 metros de altura y una longitud de unos 6,7 metros.
El sistema de puntuación global: el overall
En las competiciones más importantes, los esquiadores compiten en las tres disciplinas y se calcula una puntuación combinada llamada “overall” o combinada. Para equiparar las tres disciplinas, los resultados de cada una se convierten a puntos mediante fórmulas establecidas por la IWWF. El esquiador o esquiadora con la puntuación combinada más alta es el campeón o campeona del overall.
Las categorías de competición
La IWWF divide los participantes por categorías de edad y sexo. Las principales categorías son: Boys/Girls (menores de 17 años), Junior (17-20 años), Open (sin límite de edad superior), y Senior (35 años o más, con subcategorías por décadas hasta los más de 70 años). Esta amplia estratificación permite que el esquí acuático sea competitivo para deportistas de prácticamente todas las edades.