El footvolley nació en Brasil en los años 60 como solución a un problema concreto: las playas de Río de Janeiro prohibieron el fútbol por los daños que causaba a los bañistas, pero los jugadores no querían dejar de practicar en la arena. La solución fue adaptar la red del voleibol y las normas del fútbol: nada de manos, red en medio, balón de fútbol sobre arena. El resultado fue un deporte nuevo que hoy se practica en decenas de países.
Las reglas fundamentales
El footvolley sigue una lógica muy similar al voleibol de playa, con una diferencia esencial: las manos están prohibidas. Las reglas principales son:
- Sin manos ni brazos: cualquier contacto con las manos o el antebrazo es falta. El juego se desarrolla con pies, muslos, pecho, hombros y cabeza.
- Tres toques máximo por equipo: igual que en voleibol, cada equipo puede dar hasta tres toques antes de enviar el balón al campo contrario.
- El saque: se realiza con el pie desde detrás de la línea de fondo, lanzando el balón al campo contrario por encima de la red.
- Puntuación: el sistema de puntuación es similar al voleibol moderno (rally point), donde se puntúa en cada jugada independientemente de quién saque.
La red en footvolley de playa está a unos 2,20 metros de altura, algo más baja que en voleibol para compensar la dificultad de saltar sobre arena.
Habilidades previas que ayudan
El footvolley es mucho más accesible para quienes tienen base de fútbol, especialmente habilidades de regate y control en el aire. Los gestos más utilizados son la volea de empeine, el toque de punta para los saques, la vaselina (lob) sobre el bloqueador y la chilena para los remates más espectaculares.
Sin embargo, el footvolley tiene sus propias especificidades. La arena cambia completamente la dinámica: los saltos son menores, los movimientos más lentos y la pelota se comporta diferente con el balón de fútbol sobre superficies blandas. Incluso buenos futbolistas necesitan un período de adaptación.
Dónde practicar en España
El footvolley se practica de forma habitual en muchas playas españolas, especialmente durante los meses de verano. Las zonas con mayor actividad son:
- Valencia: tiene una comunidad activa de footvolley con redes permanentes en algunas playas y torneos organizados durante el verano.
- Barcelona: la Barceloneta y otras playas metropolitanas tienen grupos que se reúnen regularmente para jugar.
- Málaga y la Costa del Sol: la larga temporada de playa y la gran afición al fútbol hace de esta zona uno de los focos de footvolley más activos.
Para encontrar grupos de juego, la forma más efectiva es acercarse directamente a las redes de footvolley que se instalan en las playas y preguntar. La cultura del footvolley es abierta y los grupos suelen recibir bien a los principiantes.
Sin equipamiento especial
Una de las mayores ventajas del footvolley es la accesibilidad: no se necesita equipamiento propio. Un balón de fútbol estándar y acceso a una red (o incluso una cuerda entre dos postes) son suficientes para empezar a practicar. Muchas playas tienen instalaciones permanentes de verano con redes disponibles.
Para la práctica seria, un balón de fútbol sala (menor tamaño, vuelo más predecible) o balones específicos de footvolley están disponibles en tiendas de deporte. El juego descalzo sobre arena es lo habitual, aunque existen zapatillas especiales de playa si se prefiere.