El FIFA Beach Soccer World Cup es la cima del fútbol playa internacional, el torneo que determina cuál es la mejor selección nacional del planeta en esta disciplina. Organizado por la FIFA desde 2005, el campeonato reúne cada dos años a las mejores selecciones de los seis continentes en una competición de formato intenso y alto espectáculo.
Historia y evolución del torneo
El campeonato tiene raíces previas a la entrada de la FIFA: entre 1995 y 2004, Beach Soccer Worldwide organizó su propio Campeonato del Mundo, que funcionó durante una década como la competición de referencia del deporte. Cuando la FIFA asumió el control en 2005, heredó ese legado y lo amplió con mayor infraestructura, más selecciones participantes y una distribución televisiva de escala global.
Las primeras ediciones bajo la FIFA se celebraron principalmente en Brasil (Río de Janeiro fue la sede favorita durante años), pero el torneo fue rotando hacia sedes más diversas: Portugal, Dubái, las Bahamas, Moscú, Paraguay. Esta movilidad geográfica es una declaración de intenciones sobre la globalización del deporte.
El formato competitivo
Las ediciones modernas del FIFA Beach Soccer World Cup reúnen a 16 selecciones divididas en cuatro grupos de cuatro equipos. Los dos primeros clasificados de cada grupo avanzan a los cuartos de final, desde donde el torneo pasa a eliminatorias directas (cuartos de final, semifinales, partido por el tercer puesto y final).
Dado que el fútbol playa no permite empates (todos los partidos tienen un ganador), el formato elimina muchas de las tensiones del desempate que existen en otros deportes de equipo. Cada partido termina con un resultado claro.
El dominio brasileño
Brasil es la selección más exitosa de la historia de la competición, tanto en las ediciones de BSW como en las de la FIFA. Esta hegemonía refleja la ventaja que da ser el país donde el fútbol playa nació y donde más generaciones de jugadores han crecido practicándolo en las playas desde niños.
Sin embargo, el desarrollo europeo y la globalización del deporte han reducido esa ventaja. España (2006), Rusia y Suiza (2017) han ganado el título, demostrando que el fútbol playa del siglo XXI es genuinamente competitivo entre varios continentes.
La sede y la producción del evento
El FIFA Beach Soccer World Cup se celebra habitualmente en instalaciones construidas ad hoc: arenas de fútbol playa con capacidad para varios miles de espectadores, instaladas directamente sobre arena real (no artificial), con graderías temporales, iluminación para partidos nocturnos y producción televisiva de alta calidad.
La dimensión visual del evento es uno de sus grandes activos: el sol, la arena, el mar cuando la sede está en una playa real, y el espectáculo del juego acrobático hacen que el FIFA Beach Soccer World Cup sea un producto mediático especialmente atractivo.