El adiestramiento ecuestre consiste en entrenar al caballo para que responda con precisión y fluidez a las ayudas del jinete, moviéndose con equilibrio, impulsión y rectitud. Las figuras básicas son los ejercicios fundamentales de esta disciplina: no son ornamentos, sino herramientas para desarrollar las capacidades físicas y mentales del caballo.
El círculo de 20 metros
El círculo de 20 metros es la figura más practicada en toda la iniciación al adiestramiento. Se traza entre dos letras de la pista y debe ser perfectamente redondo, con el caballo uniformemente curvado a lo largo de toda la figura. Para ejecutarlo correctamente, el jinete usa la rienda interior para indicar la curvatura, la pierna interior para mantener la energía y empujar la grupa al exterior, y la rienda exterior para controlar la velocidad del hombro exterior. La pierna exterior, ligeramente retrasada, impide que la grupa se desplace hacia afuera. Un círculo elíptico, cuadrado o de tamaño irregular delata problemas de control o de equilibrio del binomio.
La serpentina
La serpentina es una serie de bucles en forma de S que atraviesa la pista de lado a lado, cruzando la línea central. Cada vez que se cruza la línea central el caballo queda recto por un instante antes de iniciar la curvatura en el sentido contrario. La serpentina trabaja la flexibilidad lateral del caballo, los cambios de curvatura y la regularidad del ritmo. El número de bucles varía según el nivel del test: tres bucles en una pista de 60 metros es el formato habitual para principiantes.
La volta
La volta es un círculo de solo 6 metros de diámetro, lo que la convierte en una figura mucho más exigente que el círculo estándar. A tan poco radio, el caballo debe doblar significativamente la columna y activar más las articulaciones de las patas traseras para mantener el equilibrio. Las voltas se practican a paso y trote en los niveles iniciales; en niveles superiores, también al galope. Son una herramienta excelente para aumentar la colección y la lateralidad del caballo.
Las letras de la pista y la precisión
La pista de doma estándar tiene 20x60 metros y está marcada con letras en los bordes: A en la entrada, luego K, E, H, C en el fondo, M, B, F y de vuelta a A. Cada test de adiestramiento especifica exactamente en qué letras deben iniciarse y terminarse las figuras. Trabajar con las letras en el entrenamiento habitual desarrolla la precisión del jinete y obliga a planificar mentalmente las transiciones y las figuras antes de llegar al punto indicado. La precisión en las letras es uno de los criterios más valorados por los jueces de adiestramiento.