El Campeonato del Mundo de Korfbal es la competición más importante del deporte a nivel internacional para la modalidad exterior (campo de hierba). Organizado por la Federación Internacional de Korfbal (IKF) cada cuatro años, el torneo reúne a las mejores selecciones nacionales del mundo en una competición que determina al campeón planetario del korfbal.
Historia y formato
La primera edición del Campeonato del Mundo se celebró en 1978 en los Países Bajos, la nación que había inventado el deporte setenta y seis años antes. Desde entonces, el torneo se ha celebrado regularmente en distintas sedes, con los Países Bajos ganando casi todas las ediciones.
El formato actual del campeonato incluye una fase de grupos y una fase eliminatoria final. Los países clasifican para el torneo a través de los campeonatos continentales organizados por la IKF en Europa, Asia, América y África.
El dominio holandés
La historia del Campeonato del Mundo está marcada por el dominio casi absoluto de los Países Bajos. La selección neerlandesa ha ganado prácticamente todos los títulos mundiales desde la primera edición, reflejando la ventaja que supone ser el país donde el korfbal está más profundamente arraigado en la cultura deportiva.
La profundidad de la selección holandesa es su mayor fortaleza: el país dispone de un número muy superior de jugadores de alto nivel que cualquier otro competidor, lo que permite seleccionar equipos con talento excepcional en todas las posiciones.
El papel de Bélgica
Bélgica ha sido el principal adversario de los Países Bajos durante décadas. La selección belga ha conseguido medallas en múltiples ediciones y ha protagonizado las finales más competidas del torneo. Aunque no ha logrado arrebatar la supremacía a los holandeses, el nivel del korfbal belga ha sido siempre lo suficientemente alto como para generar partidos de calidad.
La expansión internacional
En las ediciones más recientes, el campo de participantes se ha ampliado notablemente. Taiwán, India, Portugal, España y otros países han aumentado su nivel competitivo. Esta diversidad geográfica es esencial para que la IKF pueda argumentar que el korfbal es un deporte verdaderamente mundial, condición necesaria para cualquier candidatura olímpica.
Sede y organización
El campeonato se celebra en distintas sedes cada edición, lo que permite que el korfbal llegue a distintas partes del mundo y que el torneo actúe también como herramienta de promoción del deporte en los países anfitriones. Las sedes han incluido países de Europa, Asia y otros continentes a lo largo de la historia del torneo.