Convertir una actividad de calle en un deporte con reglas, organismos internacionales, circuitos profesionales y campeonatos del mundo es siempre un proceso largo y complejo. El longboard lo ha recorrido en pocas décadas: de los primeros eventos organizados de forma casi artesanal a los campeonatos mundiales bajo World Skate y un circuito profesional de downhill que recorre tres continentes.
Los primeros eventos: carreteras de montaña y cronómetros caseros
Las primeras competiciones organizadas de longboard downhill surgieron en California en los años 70, ligadas al renacimiento del skateboarding que siguió a la introducción de las ruedas de uretano. El evento más famoso y emblemático de esa era fue el Downhill Derby del Signal Hill en Long Beach, California, que se celebró a mediados de los 70 y atrajo a cientos de riders que se lanzaban cuesta abajo por una colina a velocidades que el equipo de la época —cascos de ciclismo, guantes de tela— hacía genuinamente peligrosas.
Estos primeros eventos no tenían federación, no tenían estándares de seguridad internacionales y en muchos casos no tenían más organización que un grupo de amigos con un cronómetro y mucho entusiasmo. Pero crearon los precedentes y las imágenes que inspirarían a generaciones posteriores de riders.
Durante los años 80, con el dominio del skate street y el vert, las competiciones de downhill y slalom quedaron en un segundo plano. Sin embargo, en algunos estados como California, Oregon, Vermont y Colorado, pequeñas comunidades seguían organizando eventos de downhill con sus propios reglamentos locales.
Los años 90 y 2000: la primera estructura internacional
El renacimiento del longboard en los años 90 trajo consigo los primeros intentos serios de organización internacional. El IDF (International Downhill Federation) fue uno de los organismos pioneros en crear un circuito con estándares internacionales para el downhill, estableciendo normas de seguridad, homologación de equipos y un sistema de ranking global.
A principios de los 2000, el circuito de downhill ya tenía eventos en varios continentes: Estados Unidos, Brasil, Europa y Australia. Las etapas en Brasil eran especialmente conocidas por la intensidad de los descensos y la pasión del público local. Los eventos en Vermont (Killington) se convirtieron en clásicos del calendar por la calidad del trazado y la organización.
Paralelamente, las modalidades de dance y freestyle empezaban a organizarse en torneos locales y regionales en Europa y Asia. En Alemania, Francia y España surgieron los primeros circuitos de dance con jueces entrenados y criterios de puntuación escritos. En Asia, especialmente en Taiwán, China y Corea del Sur, la comunidad de longboard dance creció de forma explosiva en los años 2000.
World Skate y la integración del longboard
World Skate —conocida hasta 2017 como FIRS (Fédération Internationale de Roller Sports)— es la federación internacional reconocida por el Comité Olímpico Internacional para el skateboarding y el roller skating en todas sus modalidades. Cuando el skateboard fue incluido en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020, fue bajo el paraguas de World Skate.
El longboard ha tenido una relación compleja con World Skate. Por un lado, World Skate organiza Campeonatos Mundiales de Longboard en las modalidades de dance y freestyle, que han ganado en organización y visibilidad en los últimos años. Por otro lado, las disciplinas de downhill y speed han seguido en muchos casos bajo la égida del IDF y el IGS (International Gravity Sports), que organizan el IGS World Tour de forma más o menos independiente.
Esta dualidad ha sido fuente de tensiones y negociaciones, con algunos riders y organizadores abogando por una estructura unificada bajo World Skate y otros prefiriendo la independencia de los organismos especializados en gravity sports.
El IGS World Tour: la profesionalización del downhill
El IGS World Tour (International Gravity Sports World Tour) es el principal circuito profesional de longboard downhill y speed. Se compone de una serie de etapas en distintos países a lo largo del año, con un sistema de puntos que determina al campeón anual en cada categoría.
Las etapas del IGS World Tour son eventos de varios días que incluyen entrenamientos, time trials y rondas eliminatorias. Los riders más destacados del circuito viajan por todo el mundo para competir: de los descensos alpinos europeos a las carreteras de montaña de Sudamérica, pasando por los circuitos clásicos de Norteamérica.
El circuito tiene categorías masculina y femenina en downhill y speed, y ha sido fundamental para la profesionalización del deporte: con el IGS World Tour, los riders empezaron a obtener patrocinio de marcas, a vivir profesionalmente del longboard y a elevar el nivel técnico y de seguridad de las competiciones.
La diferencia con el skate olímpico
La inclusión del skateboard en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 fue un momento histórico para la cultura del skate, pero también abrió un debate en la comunidad del longboard sobre las diferencias entre ambos deportes y la posibilidad de que el longboard siga el mismo camino hacia el olimpismo.
Las diferencias son sustanciales. El skateboard olímpico —en sus modalidades de street y park— se practica con tablas cortas, en espacios construidos expresamente para el deporte (skateparks, streets artificiales) y puntúa trucos técnicos de precisión: ollies, flip tricks, grinds y trucos aéreos. Es un deporte que puede celebrarse en estadios, que es fotogénico y que tiene una enorme visibilidad mediática gracias a la cultura urbana que lo rodea.
El longboard tiene una naturaleza diferente. Las disciplinas de downhill y speed requieren carreteras reales cerradas al tráfico, lo que complica enormemente su adaptación a un formato olímpico en estadio. Las disciplinas de dance y freestyle son más adaptables, pero menos conocidas por el gran público y con menos tradición mediática que el street y el park del skateboard clásico.
No obstante, el trabajo de World Skate y el IGS para elevar el nivel de organización y visibilidad del longboard competitivo apunta en la dirección correcta. Si el longboard dance o el slalom consiguieran el tipo de cobertura mediática que tienen el street skate o el BMX freestyle, la conversación sobre su inclusión olímpica sería muy diferente.
El presente: una comunidad global con instituciones en construcción
En la actualidad, el longboard tiene una comunidad global de millones de practicantes, un circuito profesional de downhill con décadas de historia, y campeonatos mundiales de dance y freestyle bajo World Skate que han ganado en organización y presencia. Falta todavía la unificación institucional plena y la visibilidad mediática que tienen otros deportes de acción, pero el camino recorrido desde los primeros eventos en las carreteras de California es enorme.
Los campeonatos mundiales de longboard dance, celebrados en distintas ciudades del mundo desde comienzos de los 2010, han reunido a riders de decenas de países y han servido para estandarizar los criterios de puntuación, elevar el nivel técnico y crear una comunidad competitiva internacional. El longboard como deporte organizado ha llegado a la mayoría de edad.