El paracaidismo deportivo es uno de esos deportes que cambia la perspectiva de quien lo practica, literalmente. La experiencia de la caída libre, los 200 km/h de velocidad sobre el paisaje, el silencio repentino al abrir el paracaídas y la planificación de la apertura y aterrizaje convierten cada salto en una experiencia de concentración total. Y existe un camino estructurado y seguro para aprender.
El primer paso: el salto en tándem
La mayoría de personas que acaban dedicándose al paracaidismo empezaron con un salto en tándem: un salto realizado unido a un instructor experimentado que controla todos los sistemas. El alumno disfruta de la experiencia de la caída libre (habitualmente entre 30 y 60 segundos desde alturas de 3.500-4.500 metros) sin necesidad de formación previa.
El salto en tándem no es obligatorio para iniciar el curso AFF, pero es la forma más habitual de “probar” el paracaidismo antes de comprometerse con la formación completa. Cuesta entre 150 y 250 euros según el centro y la altitud del salto.
El curso AFF: la vía estándar de formación
El AFF (Accelerated Freefall) es el método de formación de paracaidistas autónomos reconocido internacionalmente. Consta de 8 niveles:
- Niveles 1-3: el alumno salta acompañado de dos instructores que lo sujetan físicamente durante la caída libre. Se aprende la posición de arco, el control de altímetro y el procedimiento de emergencia.
- Niveles 4-5: se trabaja con un solo instructor. El alumno empieza a practicar giros y movimientos controlados.
- Niveles 6-8: el alumno salta con mayor independencia. Se trabajan salidas de diferentes posiciones, bucear hacia adelante en caída libre y precisión en la apertura.
Al completar los 8 niveles y acumular 25 saltos totales, el alumno puede solicitar la licencia A de paracaidismo, que permite saltar de forma completamente autónoma.
Centros de paracaidismo en España
España tiene excelentes instalaciones para el paracaidismo deportivo:
- Empuriabrava (Girona): es el mayor centro de paracaidismo de Europa y uno de los más importantes del mundo. Cuenta con aviones propios, zona de aterrizaje amplia y una comunidad internacional muy activa. El clima de la Costa Brava permite saltar casi todo el año.
- Lillo (Toledo): el aeródromo de Lillo, en la meseta castellana, es uno de los centros de referencia del paracaidismo en el centro de España. Excelente clima y buenos accesos desde Madrid.
- Sevilla: la climatología privilegiada de Andalucía permite una temporada de saltos muy larga. El centro de Sevilla tiene una comunidad activa y organiza cursos AFF regularmente.
La progresión avanzada
Una vez con la licencia A, el paracaidismo ofrece múltiples disciplinas de especialización:
- Formaciones en caída libre (FS): saltos coordinados entre varios paracaidistas que crean figuras geométricas durante la caída libre.
- Freefly: acrobacias en caída libre en posiciones verticales (cabeza abajo, sentado en el aire).
- Wingsuit: un traje especial con membranas entre los brazos y las piernas que permite planear horizontalmente. Requiere un mínimo de 200 saltos convencionales antes de comenzar su formación específica.
- Canopy piloting: maniobras de precisión con el paracaídas abierto, rozando el agua o el suelo en curvas muy ajustadas.
El paracaidismo deportivo tiene una cultura de seguridad muy desarrollada. La normativa de la Real Federación Aeronáutica Española (RFAE) regula la práctica y los centros afiliados garantizan los estándares de equipamiento y formación.