El paracaidismo deportivo no es un deporte único sino una familia de disciplinas que comparten el mismo punto de partida —saltar desde un avión— pero se diferencian radicalmente en lo que ocurre después. Cada modalidad tiene sus propias exigencias técnicas, sus propios criterios de puntuación y su propia comunidad de especialistas.
Formaciones de caída libre (FS)
La disciplina más antigua y extendida del paracaidismo de competición es la formación de caída libre, conocida internacionalmente como Formation Skydiving (FS). Los equipos —de cuatro o de ocho paracaidistas— trabajan juntos durante la caída libre para construir el mayor número posible de figuras predefinidas en un tiempo determinado (normalmente 35 segundos para cuatro personas, 50 segundos para ocho). Un videógrafo graba el salto para que los jueces puedan validar cada figura completada.
La dificultad reside en la coordinación: a 200 km/h, en un entorno tridimensional sin ningún punto de apoyo sólido, construir figuras simétricas con el cuerpo requiere años de entrenamiento.
Formaciones de paracaídas abierto (CF)
Las formaciones de paracaídas abierto —Canopy Formation (CF) o Canopy Relative Work (CRW)— consisten en construir figuras con los paracaídas ya abiertos. Los paracaidistas se enganchan literalmente entre sí, con los pies de uno agarrando las líneas del paracaídas del otro, formando estructuras de dos, cuatro o más personas que descienden juntas hacia el suelo.
Es una disciplina que exige un dominio excepcional del pilotaje del paracaídas abierto y un temple de acero, ya que cualquier enredo de líneas puede ser peligroso.
Precisión de aterrizaje
En la precisión de aterrizaje, el objetivo es simple y exigente: aterrizar exactamente sobre un punto marcado en el suelo, normalmente un disco de diez centímetros de diámetro. Se puntúa la distancia al centro, y los mejores competidores son capaces de aterrizar pisando ese disco con una precisión de pocos milímetros.
Es una de las disciplinas más antiguas del paracaidismo y requiere una planificación perfecta del vuelo del paracaídas en función del viento.
Canopy piloting (CP) o swooping
El canopy piloting, conocido popularmente como swooping, es la disciplina más espectacular y de mayor riesgo. El paracaidista abre el paracaídas a mayor altitud de lo habitual, carga el paracaídas para ganar velocidad máxima y luego realiza un viraje en espiral pronunciado justo antes del suelo. Esto genera una trayectoria horizontal a alta velocidad —a veces superando los 100 km/h— rasante sobre el suelo, pasando por puertas y aterrizando en una zona de agua o sobre el suelo con la mayor precisión posible.
Freestyle y artistic events
El freestyle y las disciplinas artísticas del paracaidismo son evaluadas por jueces que valoran la creatividad, la dificultad y la ejecución de las maniobras. En el freestyle tradicional, una pareja formada por el acróbata y el camarógrafo trabaja conjuntamente: el acróbata ejecuta un programa de maniobras mientras el camarógrafo lo graba manteniendo el encuadre correcto, y ese vídeo es lo que puntúan los jueces.
Wingsuit
El vuelo en wingsuit es la evolución más radical del paracaidismo: el paracaidista viste un traje con superficies alares entre los brazos y las piernas que le permiten planear horizontalmente durante la caída libre. La relación de planeo puede superar 3:1, lo que significa avanzar tres metros horizontalmente por cada metro de descenso. Las competiciones de wingsuit incluyen pruebas de tiempo de vuelo, precisión de aterrizaje con wingsuit y carreras de velocidad entre puntos geográficos.