En los registros del IGFA (International Game Fish Association), hay un récord que ocupa una categoría propia: el pez más pesado jamás capturado con caña de pesca en condiciones homologadas. No es un bass, no es un atún, no es un marlín. Es un gran tiburón blanco de 1.208 kilogramos, capturado por el australiano Alfred Dean el 21 de abril de 1959 frente a las costas de Ceduna, en el árido estado de Australia del Sur.
Alfred Dean y la capital mundial del tiburón blanco
Ceduna, un pequeño pueblo costero en el Golfo de San Vicente, era en los años 50 uno de los lugares del mundo con mayor concentración conocida de grandes tiburones blancos. Las aguas frías del sur de Australia, ricas en pinnípedos (lobos marinos y focas) que son la presa preferida del tiburón blanco, atraían ejemplares de tallas excepcionales.
Alfred Dean era consciente de ese potencial y convirtió la pesca de tiburones blancos en su especialidad. Con el equipo de pesca big game de la época —cabrestantes manuales, carretes de alta capacidad, líneas de nailon de gran resistencia— organizó expediciones que produjeron varias capturas notables. Pero ninguna como la del 21 de abril de 1959.
El récord de 1959
Ese día, Dean lanzó sus cebos en las aguas de Ceduna y conectó con un tiburón blanco de dimensiones extraordinarias. La pelea duró horas: un animal de más de una tonelada, con la fuerza y la resistencia propia de uno de los depredadores más poderosos del océano, no se rinde fácilmente. Cuando finalmente lo subieron a bordo y lo pesaron, la báscula marcó 2.664 libras (1.208,38 kg). El longitud del animal superaba los cinco metros.
El IGFA verificó la captura y la inscribió en sus registros como el pez más pesado jamás capturado con caña. A diferencia del récord de bass de George Perry, que ha sido perseguido durante décadas, el récord de Dean nunca fue realmente desafiado porque la pesca deportiva de grandes tiburones blancos fue perdiendo practicantes a medida que la especie comenzó a mostrarse en declive.
Un récord histórico que ya no puede ser batido
A partir de los años 90, el gran tiburón blanco fue declarado especie protegida en Australia, Estados Unidos, Sudáfrica y la mayoría de los países donde habitaba. El IGFA, coherente con su compromiso con la conservación de las especies, eliminó el tiburón blanco de sus categorías de récords activos: ya no acepta capturas de esta especie para homologación.
El récord de Alfred Dean quedó así congelado en el tiempo: es una cifra del pasado que pertenece a otra era de la pesca deportiva, cuando la idea de capturar los animales más grandes del océano era considerada hazaña deportiva y no cuestionada desde una perspectiva conservacionista. Hoy, el legado de Dean es ambiguo: es admirado por la proeza técnica y atlética de capturar un animal de esa talla, pero el contexto ha cambiado radicalmente.
En cualquier caso, el pez de 1.208 kg de Alfred Dean permanece en los libros del IGFA como el registro más imponente de la historia de la pesca deportiva con caña: una tonelada y media de depredador oceánico, capturada en las aguas del sur de Australia en un día de 1959.