Tony Estanguet es, sin duda, el nombre más importante en la historia del piragüismo en eslalon. Tres oros olímpicos en canoa individual (C1) en tres ediciones diferentes de los Juegos —Sydney 2000, Atenas 2004 y Londres 2012— lo convierten en el palista más laureado de la historia olímpica del eslalon y en uno de los pocos deportistas del mundo en repetir tres veces en el podio más alto de los Juegos en la misma prueba individual.
Infancia y formación: el río Gave d’Oloron
Tony Estanguet nació el 9 de mayo de 1978 en Pau, capital del departamento de Pyrénées-Atlantiques, en el suroeste de Francia. Creció en Oloron-Sainte-Marie, una localidad situada a orillas del río Gave d’Oloron, uno de los ríos de aguas bravas más técnicos del sur de Francia y el escenario natural de su formación como palista.
El piragüismo es casi una tradición familiar en la región: su hermano Cyril Estanguet fue también palista de alto nivel. Tony comenzó a practicar el eslalon de niño y desde muy joven mostró una facilidad técnica para la canoa —la modalidad más exigente del eslalon— que llamó la atención de los técnicos de la federación francesa.
La trayectoria hacia Sydney 2000
Estanguet se incorporó al circuito internacional en la segunda mitad de los años noventa y comenzó a ganar presencia en las finales de la Copa del Mundo. En los Juegos de Atlanta 1996 (cuando tenía 18 años), no alcanzó el podio, pero mostró el potencial que desplegó cuatro años después.
En Sydney 2000, con 22 años, Estanguet realizó una final perfecta en el canal de Penrith y ganó el oro olímpico en C1 masculino. Era la confirmación de que Francia tenía al que sería el palista dominante del eslalon en las décadas siguientes.
Atenas 2004: la confirmación
En Atenas, Estanguet repitió su victoria con una demostración de solidez y madurez competitiva. A los 26 años era el gran favorito y respondió a esa presión con una bajada limpia y agresiva que no dio opciones a sus rivales. El segundo oro fue la confirmación de que Sydney no había sido casualidad.
Los años de transición y Londres 2012
Entre Atenas 2004 y Londres 2012, Estanguet pasó por años de menor rendimiento competitivo, lesiones y dudas sobre si volvería al podio olímpico. Pekín 2008 no le dio la medalla esperada y muchos analistas del eslalon lo daban por superado por una nueva generación de palistas.
Pero Estanguet sorprendió a todos en Londres 2012: con 34 años, en lo que era su cuarta y aparentemente última olimpiada, ganó su tercer oro olímpico en el Lee Valley White Water Centre de Hertfordshire. Fue uno de los momentos más emocionantes de la historia del eslalon olímpico. Su sonrisa al cruzar la meta y ver su tiempo en el marcador quedó grabada en la memoria de todos los aficionados al piragüismo.
De palista a presidente: el legado de Estanguet en el olimpismo
Tras retirarse como palista activo, Estanguet desarrolló una carrera igualmente exitosa como dirigente deportivo. Fue presidente del Comité Nacional Olímpico y Deportivo Francés (CNOSF) y, sobre todo, fue el presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de París 2024, la mayor cita del olimpismo de la primera mitad del siglo XXI en Europa.
En ese papel, Estanguet fue el artífice de unos Juegos que recibieron elogios generales por su organización, su uso de espacios urbanos históricos (el Sena, los Campos Elíseos, la Torre Eiffel) y su capacidad para acercar el olimpismo a la población. Su paso del podio olímpico al palco de autoridades fue uno de los arcos narrativos más completos del olimpismo moderno.
Estilo de palista
En el agua, Estanguet era conocido por una técnica de canoa muy pulida, especialmente en los remontes: su capacidad para encontrar los remolinos más pequeños y usarlos con eficiencia para franquear las puertas verdes era considerada por sus contemporáneos como la mejor del mundo durante sus años de máximo rendimiento. Combinaba esa técnica con una agresividad controlada que le permitía atacar el recorrido sin arriesgar en exceso.