Nevada 1931: el juego se legaliza
La historia del póker institucionalizado en América pasa inevitablemente por Nevada y la decisión histórica de su Asamblea Legislativa de marzo de 1931: legalizar el juego de azar. En plena Gran Depresión, cuando el país buscaba desesperadamente fuentes de ingresos y empleo, Nevada apostó por convertirse en el destino del juego legal en Estados Unidos.
Las Vegas, en 1931, era una ciudad de apenas 5.000 habitantes en medio del desierto de Mojave. Tenía ferrocarril y estaba próxima a las obras de la presa Hoover, que traían miles de trabajadores. Los primeros casinos legales eran establecimientos modestos en Fremont Street, el corazón del juego en la ciudad durante las primeras décadas.
El Flamingo y el nacimiento de la Strip
El verdadero despegue de Las Vegas como destino del juego llegó en 1946 con la apertura del Flamingo Hotel, financiado en parte por el gangster Bugsy Siegel con dinero de la mafia. El Flamingo era diferente a todo lo anterior: un hotel de lujo en medio del desierto, con piscina, actuaciones de artistas de primera línea y casino de alta categoría.
El modelo del Flamingo definió Las Vegas para siempre: entretenimiento + hotel + casino en un mismo complejo. A lo largo de los años 50 y 60, la Strip —el bulevar que se convertiría en el eje de los grandes casinos— fue creciendo con establecimientos cada vez más grandes y lujosos.
El póker, sin embargo, no era el protagonista de los grandes casinos de la Strip en ese período. El dinero estaba en las tragaperras, el blackjack, la ruleta y el baccarat. Las salas de póker eran espacios secundarios, frecuentados por un público diferente al de los juegos de banco.
Los tejanos llegan con el Texas Hold’em
A finales de los años 60, un grupo de jugadores profesionales procedentes de Texas irrumpió en Las Vegas con una variante de póker que apenas se conocía fuera de su estado de origen: el Texas Hold’em. Entre ellos estaban Doyle Brunson, Amarillo Slim Preston, Johnny Moss y Crandell Addington, figuras que más tarde serían leyendas del juego.
Inicialmente solo encontraron una sala dispuesta a acoger el Hold’em: el Dunes Hotel, en la Strip. Los jugadores locales desconfiaban de la variante; les parecía demasiado incontrolable, con demasiado peso de las cartas comunitarias y demasiada acción. Los tejanos, sin embargo, sabían algo que los demás aún no veían: el Texas Hold’em era el juego en que la habilidad marcaba mayor diferencia, y ellos llevaban años perfeccionándola.
El Binion’s Horseshoe y las primeras WSOP
En 1970, el casino Binion’s Horseshoe, ubicado en el centro histórico de Las Vegas (Fremont Street), organizó la primera edición de las World Series of Poker (WSOP). La idea fue de Benny Binion, propietario del casino: invitar a los mejores jugadores de póker del país para que compitieran en varios juegos. El ganador sería determinado por votación de los propios participantes —un procedimiento algo arbitrario— y en la primera edición ganó Johnny Moss.
En 1971, el formato cambió al sistema de torneo con eliminación que se usa hoy: los jugadores pagaban un buy-in, recibían fichas y se eliminaban hasta que quedaba uno. El Texas Hold’em fue establecido como el juego central del evento principal (Main Event). Esa decisión definió la historia del póker para siempre: el Texas Hold’em se convirtió en sinónimo de póker de torneo profesional.
La Meca del póker
A lo largo de los años 70 y 80, Las Vegas consolidó su posición como la capital mundial del póker. El Binion’s Horseshoe era el templo del juego: allí se concentraban los mejores jugadores del mundo durante las semanas de las WSOP. Los primeros campeones —Johnny Moss, Puggy Pearson, Amarillo Slim, Doyle Brunson— se convirtieron en figuras míticas de una subcultura fascinante que mezcla habilidad, psicología y leyenda.
Hoy las WSOP se celebran en el Bally’s/Paris Las Vegas Hotel, con miles de participantes en el Main Event (el evento principal paga más de 10 millones de dólares al ganador) y decenas de eventos paralelos durante semanas. Las Vegas sigue siendo la meca del póker mundial, aunque el juego online y los grandes torneos europeos han descentralizado parcialmente el poder de la ciudad del desierto.