La secuencia de una mano
Una mano de Texas Hold’em avanza siempre en el mismo orden: preflop, flop, turn y river. En cada fase se revela nueva información del tablero (excepto en el preflop) y se realiza una ronda de apuestas. Si al término de cualquier ronda solo queda un jugador activo, ese jugador gana el bote sin necesidad de mostrar sus cartas.
Preflop: las primeras decisiones
El preflop comienza en cuanto cada jugador ha recibido sus dos cartas privadas. Las ciegas (blind pequeña y ciega grande) ya están en el bote, lo que da a la mano un valor inicial desde el primer momento.
El orden de actuación en el preflop es el único que varía respecto a las fases siguientes: empieza el jugador inmediatamente a la izquierda de la ciega grande (llamado under the gun) y termina con la ciega grande, que tiene la opción de subir aunque nadie lo haya hecho (el “big blind option”).
En el preflop, los jugadores toman la primera gran decisión: ¿merecen estas dos cartas invertir fichas? Las manos como pares altos (ases, reyes, damas) o combinaciones de cartas altas del mismo palo son manos fuertes para entrar. Las manos con cartas bajas no conectadas son candidatas al fold inmediato para un jugador disciplinado.
Flop: tres cartas que cambian todo
Tras el preflop, el dealer quema una carta (la deja boca abajo sin revelar, como medida de seguridad) y revela tres cartas comunitarias simultáneamente. Este momento se llama el flop y es el más importante de la mano por la cantidad de información que aporta de golpe.
Con el flop, los jugadores ya conocen cinco de las siete cartas que usarán para formar su mano final (sus dos privadas más las tres del flop). Eso permite evaluar con mucha más precisión la fuerza de la mano propia y las manos posibles de los rivales.
El flop también determina los “outs” de cada jugador: las cartas que aún no se han revelado pero que, si aparecen en el turn o el river, mejorarán la mano propia. Un jugador con cuatro cartas del mismo color después del flop tiene nueve outs para completar el color.
La ronda de apuestas del flop comienza por el jugador activo más cercano a la izquierda del dealer. Aquí aparece la opción del check: si ningún jugador ha apostado todavía en esa calle, es posible pasar sin apostar, cediendo la iniciativa.
Turn: la cuarta calle
El turn (también llamado cuarta calle) es la revelación de una cuarta carta comunitaria tras quemar otra carta. Con el turn, el tablero tiene cuatro cartas y cada jugador puede ver seis de las siete que usará en el showdown.
El turn es una calle crucial porque las apuestas suelen ser más grandes que en el flop (en el póker de límite fijo, el tamaño de las apuestas se duplica en el turn). Los jugadores que buscan cartas concretas —un out para completar una escalera o un color— deben calcular si vale la pena pagar lo que pide el rival para ver el river.
Si un jugador tenía una mano fuerte en el flop, el turn puede confirmarla, mejorarla o poner en peligro su ventaja si aparecen cartas que completan posibles manos de los rivales.
River: la última carta
El river (o quinta calle) es la quinta y última carta comunitaria. Tras el river, el tablero está completo y los jugadores conocen exactamente qué mano pueden formar. No habrá más cartas: solo queda la última ronda de apuestas.
En el river, las decisiones son las más difíciles del juego. El jugador debe evaluar si su mano es la mejor sobre la mesa, si conviene apostar para extraer valor de manos rivales más débiles, o si la jugada más inteligente es hacer check y llegar al showdown sin arriesgar más fichas.
Los bluffs (faros) en el river son también los de mayor impacto: si funciona, el jugador gana el bote entero con una mano que en el showdown perdería. Si falla, ha perdido fichas innecesariamente.
Showdown: mostrar las cartas
Si al final del river quedan dos o más jugadores activos, se llega al showdown. El último jugador que apostó o subió debe mostrar primero sus cartas; el resto puede mostrar o muclear (rendirse sin mostrar). Gana el jugador con la mejor mano de cinco cartas entre todas las posibles combinaciones de sus dos privadas y las cinco del tablero.
Si hay empate exacto, el bote se divide a partes iguales entre los jugadores empatados.