La Liga ACT lleva más de tres décadas de historia desde su fundación en 1986. En ese tiempo ha acumulado estadísticas, récords y hitos que forman el tejido histórico del remo costero vasco-cántabro. Repasar los récords de la liga es repasar la historia del deporte.
Los clubs más laureados
Orio encabeza el palmarés de la Liga ACT con un número de títulos que lo convierte en el club más exitoso de la historia del campeonato. La combinación de victorias en la liga y en la Bandera de La Concha otorga a Orio un dominio histórico que ningún otro club ha podido igualar en el conjunto de su trayectoria.
Pero detrás de Orio, la competencia ha sido siempre feroz. San Juan de Getaria (Kemen), Hondarribia, Donostia Arraun Lagunak y otros clubs han acumulado también títulos y han protagonizado las mejores ediciones de la liga. El remo costero vasco ha tenido siempre varios clubs capaces de ganar el título, lo que ha garantizado una competición equilibrada y emocionante.
La regularidad: la clave del campeonato de liga
En la Liga ACT, el título no lo gana necesariamente el club que gana más regatas individuales sino el que suma más puntos a lo largo de toda la temporada. Esto significa que la regularidad es tan importante como la brillantez: un club que llega siempre entre los tres primeros puede superar en puntos a otro que gana 3 o 4 regatas pero también tiene resultados malos en otras.
Este sistema ha generado estrategias interesantes. Algunos clubs priorizan las regatas más importantes (especialmente la Bandera de La Concha) y son menos regulares en el resto del calendario. Otros prefieren la consistencia y apuestan por una preparación que les permita rendir bien en todas las regatas de la temporada. Los clubs que han ganado más títulos de liga han conseguido combinar ambas cosas: ganar las grandes bandera y ser también los más regulares.
Las temporadas más disputadas
Las temporadas más emocionantes de la Liga ACT son aquellas en que el título se decide en la última regata del año, con dos o más clubs separados por muy pocos puntos. Estas situaciones generan una tensión que va más allá del deporte: los remeros, los patrones, los entrenadores y los aficionados viven las últimas semanas de temporada con una intensidad extraordinaria.
Los clubs que han protagonizado más de estas finales ajustadas son también los que tienen aficiones más apasionadas y tradiciones más sólidas: los aficionados de clubs que siempre luchan por el título son más entusiastas porque saben que cada regata puede ser decisiva.
La solidez del sistema de ascensos y descensos
Uno de los elementos más saludables de la Liga ACT es el sistema de ascensos y descensos entre primera (ACT) y segunda división (LGT). Este sistema garantiza que el campeonato tenga siempre una dimensión de supervivencia para los clubs menos potentes y una vía de acceso para los clubs de segunda división que mejoran su nivel.
Los clubs que han vivido el descenso de la ACT a la LGT lo viven como un trauma deportivo que motiva al club para reagruparse, mejorar y volver a subir. Y los clubs que ascienden desde la LGT lo celebran como una victoria tan importante como ganar una regata, porque supone pasar al nivel de élite del remo costero.
El remo femenino: un palmarés en construcción
La Liga ACT Femenina es relativamente más joven que la masculina, pero en pocas décadas ha generado sus propios hitos y récords. Los clubs más activos en el desarrollo del remo femenino (Orio, Donostia, Getaria, Hondarribia) han construido también una rivalidad femenina que en algunos aspectos es incluso más igualada que la masculina, porque la diferencia entre los primeros clubs es menor en términos relativos.
El crecimiento del remo femenino en el Cantábrico es uno de los fenómenos más positivos de la historia reciente del deporte, y la Liga ACT Femenina es el escaparate donde ese crecimiento se expresa competitivamente.