El Teqball es inseparable de su mesa: sin ella, el deporte no existe. La mesa no es simplemente una superficie plana sobre unas patas; es un objeto con una geometría específica, diseñada para transformar el rebote de la pelota y crear el tipo de juego técnico que define el Teqball.
La curvatura: el elemento fundamental
La superficie de una mesa de Teqball no es plana: tiene una curvatura cóncava que hace que la pelota, al impactar, salga proyectada hacia arriba y en dirección al jugador en lugar de alejarse horizontalmente. Esto es lo que hace posible el intercambio continuo de golpes: cabezazos, rodillazos, voleas y toques de pie se encadenan porque la curvatura de la mesa devuelve la pelota al jugador de forma manejable.
El ángulo y la profundidad de la curvatura están definidos por la FITEQ (Federación Internacional de Teqball) para las mesas de competición. Las mesas no certificadas pueden tener variaciones en la curvatura que afectan al comportamiento del juego.
Dimensiones estándar
- Longitud: aproximadamente 170 cm
- Anchura: aproximadamente 90 cm
- Altura: alrededor de 76 cm (similar a una mesa de ping-pong)
La superficie de juego está dividida visualmente por una línea central, pero no hay red física: la pelota puede pasar por encima de la línea o rebotar hacia el contrario.
Materiales
Aluminio (mesas de alta gama): ligereza relativa para su tamaño, durabilidad alta, resistencia a la intemperie. Son las mesas usadas en torneos oficiales. El precio parte de los 1.500€ y puede superar los 3.000€ para los modelos de competición.
Plástico reforzado (gama media): más económicas (400-800€), más pesadas y menos duraderas que el aluminio, pero funcionales para uso recreativo y entrenamiento. Algunas marcas alternativas usan este material.
Tablero compuesto (alternativas económicas): las versiones más baratas usan materiales similares al tablero de ping-pong. Funcionan, pero la resistencia a la humedad y los cambios de temperatura es menor.
El marco y las patas
La estructura de soporte es tan importante como la superficie. Las patas deben ser estables, regulables en altura (para nivelarlas en superficies irregulares) y resistentes a la vibración de los impactos repetidos. En las mesas oficiales, las patas suelen ser de acero galvanizado o aluminio.
Precio orientativo
- Mesa de competición certificada FITEQ: 2.000-3.500€
- Mesa de aluminio de calidad media: 1.000-1.800€
- Mesa de plástico gama media: 400-800€
- Alternativas económicas de importación: 150-350€ (calidad muy variable)