En vía ferrata, los grupos suelen ser pequeños y el ambiente es de autonomía. Pero en cualquier momento un compañero puede bloquearse, lesionarse o entrar en pánico. Saber qué hacer en esa situación, cómo comunicarse y cómo dar asistencia práctica sin empeorar las cosas es parte de la formación completa de cualquier escalador de ferrata.
Primero: asegurar antes de asistir
Antes de ayudar a tu compañero, asegúrate de que tú estás correctamente asegurado. Un rescatador que cae complica enormemente la situación. Antes de acercarte a un compañero en dificultad:
- Comprueba que tus lonjas están enganchadas correctamente.
- Busca una posición estable para ti (pie firme, apoyo en el cable).
- Desde esa posición, evalúa la situación del compañero.
Comunicación efectiva en pared
La comunicación en una pared puede verse dificultada por el ruido del viento, la distancia y el estrés. Principios básicos:
- Voz calmada y clara: el tono afecta al estado emocional del otro. Una voz tensa aumenta la ansiedad; una voz calma la reduce.
- Instrucciones cortas y concretas: en lugar de “muévete hacia arriba”, di “pon el pie derecho en el peldaño que tienes a la derecha”. Cuanto más específica la instrucción, más fácil de seguir.
- Confirmar que se ha escuchado: pide al compañero que responda. Si no contesta, puede estar en estado de disociación o tener un problema físico.
Señales acordadas previamente: antes de empezar la vía, es útil acordar señales simples (levanta el brazo para confirmar, agita si necesitas parada). Especialmente útil en tramos donde el ruido impide hablar.
Asistencia física en tramos complicados
Si el compañero está bloqueado en un tramo técnico y necesita apoyo físico:
- Apoyo de pie: colocarte por debajo y ofrecer el pie o la rodilla como escalón adicional donde apoyarse para ganar altura.
- Apoyo de mano: tomar la mano o el antebrazo del compañero y tirar suavemente hacia arriba mientras él empuja con los pies. El movimiento coordinado funciona mejor que tirar solo.
- Guía verbal del pie: a veces el compañero no ve bien el siguiente apoyo. “Hay un peldaño a 20 cm a tu derecha, a la altura del tobillo” es información que puede desbloquearlo sin necesidad de contacto físico.
Lo que nunca se debe hacer: tirar de las lonjas del kit, enganchar el propio mosquetón a las lonjas del compañero o intentar levantar a alguien por el arnés. Estas acciones pueden comprometer el sistema de seguridad y causar lesiones.
Gestión de un bloqueo por miedo
El bloqueo por miedo es la situación más frecuente. La persona está asegurada y físicamente capaz, pero el sistema nervioso no le permite moverse. El proceso de asistencia:
- Confirma que está seguro: “Estás bien asegurado, no puedes caer.”
- Normaliza la situación: “Es normal sentir esto aquí. Tómate el tiempo que necesites.”
- Guía la respiración: “Respira despacio conmigo. Inhala 4, exhala 6.”
- Un paso pequeño: cuando la respiración se regula, propón el movimiento más pequeño posible. No el tramo completo: solo mover un pie 10 cm.
- Refuerza cada avance: “Bien, eso es. Ahora el siguiente.”
Si tras 10-15 minutos el bloqueo no cede, evalúa la posibilidad de descender por el camino más corto o llamar a los servicios de emergencia.
Prevención: antes de que ocurra
La mejor asistencia es la que no hace falta. Antes de empezar la vía:
- Evalúa honestamente la experiencia y forma física de todo el grupo.
- Elige la vía adecuada al miembro más limitado, no al más capaz.
- Establece señales de comunicación y puntos de reunión.
- Informa a alguien en tierra del nombre de la vía, el punto de inicio y la hora prevista de regreso.