El descenso en vía ferrata tiene fama de ser la parte más difícil para muchos escaladores. No porque sea más peligroso, sino porque la psicología cambia: el vacío se ve de frente, los pies buscan apoyos que no se ven directamente y el cable queda arriba en lugar de delante. Con la técnica correcta, el descenso es perfectamente manejable.
Diferencias entre subir y bajar
Al ascender:
- La vista cae sobre la pared y los pies.
- El cable está al nivel de la cintura o por encima.
- Los músculos trabajan en concéntrico (empujan y se acortan).
- El vacío queda detrás y abajo, menos visible.
Al descender:
- El vacío está delante y abajo.
- El cable queda por encima de la cabeza.
- Los músculos trabajan en excéntrico (frenan y se alargan): más lesivo si hay fatiga.
- Los pies buscan apoyos que no se ven sin mirar abajo.
Posición del cuerpo en el descenso
La posición correcta al descender:
- Cuerpo de lado o de tres cuartos respecto a la pared: esto permite ver tanto la pared como el vacío sin tener que girar completamente.
- Una mano en el cable por encima de la cabeza, otra en la roca o en el cable a la altura del hombro.
- Pies buscando los apoyos con la punta del pie, mirando brevemente abajo para orientarse.
- Centro de gravedad bajo: ligera flexión de rodillas para bajar el centro de gravedad y aumentar la estabilidad.
Evita bajar completamente de cara a la pared: no ves los pies, no ves los apoyos y la sensación de agobio aumenta. Evita bajar completamente de cara al vacío: la exposición es máxima y la gestión del cable se complica.
Gestión del kit en el descenso
El punto más incómodo del descenso es manejar el kit cuando el cable está por encima de la cabeza. El proceso:
- Ambas lonjas enganchadas al cable por encima.
- Al acercarte a un anclaje (que ahora está abajo), engancha una lonja al cable por debajo del anclaje antes de desenganchar la que está encima.
- Desgancha la lonja superior y pásala al siguiente punto inferior.
La tentación es manejar el mosquetón con el brazo extendido por encima de la cabeza. Si el brazo está muy extendido, pierde precisión y control. Acércate al cable lo suficiente para manejar el mosquetón con el brazo flexionado.
Tramos donde el descenso es especialmente delicado
- Resaltes verticales: donde hay que bajar unos metros de pared completamente vertical. Tómate tu tiempo para encontrar cada apoyo antes de descargar el peso.
- Roca mojada o helada: reduce drásticamente la fricción del calzado. Extrema la precaución y multiplica los puntos de contacto.
- Tramos sin peldaños: donde solo hay roca natural. Busca los mismos agarres y repisas que en el ascenso, que ahora están en posición invertida.
Cuándo usar el sendero de retorno
Muchas vías ferrata tienen un sendero de retorno (o de bajada) que evita descender por el cable. Si la vía tiene opción de retorno por senda y la bajada por cable es muy técnica o tus compañeros están fatigados, el sendero puede ser la opción más segura y eficiente. No es rendirse; es gestionar el riesgo.