El bádminton es uno de los deportes de raqueta más ágiles y exigentes del mundo. Aunque a primera vista parece sencillo, tiene un conjunto de reglas bien definidas que regulan cada aspecto del juego.
Los elementos del juego
Para jugar al bádminton se necesitan dos elementos principales: una raqueta ligera (entre 70 y 95 gramos) y un volante, también llamado shuttlecock. El volante tiene una base semiesférica de corcho y 16 plumas (naturales o sintéticas) que le dan su forma cónica característica.
La red divide la cancha por la mitad. En los postes mide 1,55 metros de alto, y en el centro desciende ligeramente hasta 1,524 metros.
La cancha
La pista de bádminton es rectangular y mide 13,40 metros de largo y 6,10 metros de ancho en dobles (5,18 metros en individuales). Hay líneas que delimitan las zonas de saque y las áreas de juego válidas, que varían según se juegue individual o dobles.
El sistema de puntuación
El bádminton usa el Rally Point System: cualquier equipo puede puntuar en cualquier rally, independientemente de quién haya sacado. Cada vez que el volante toca el suelo dentro del campo rival, o el rival comete una falta, se suma un punto.
Un set se gana cuando un jugador llega a 21 puntos con al menos 2 de ventaja. El partido se decide al mejor de tres sets.
Cómo se empieza el partido
Antes del partido se realiza un sorteo (habitualmente lanzando el volante al aire para ver hacia qué lado apunta la pluma). El ganador elige entre sacar, recibir o elegir lado de la cancha.
Objetivo del juego
El objetivo es hacer que el volante caiga dentro del campo contrario sin que el rival pueda devolverlo, o provocar que el rival cometa una falta. A diferencia del tenis, el volante solo puede rebotar una vez en el aire: nunca puede tocar el suelo en juego normal, ya que eso significa punto para el contrario.