En el baloncesto 3x3 femenino, pocas figuras encarnan mejor la excelencia de la modalidad que Kelsey Plum. La base de Nevada que se convirtió en la máxima anotadora de la historia del baloncesto universitario femenino (NCAA) antes de brillar en la WNBA y en el circuito internacional de 3x3 es el ejemplo perfecto de cómo el talento individual puede trasladarse con igual éxito a las dos grandes modalidades del baloncesto.
La base de récords universitarios
Kelsey Plum nació el 24 de agosto de 1994 en Poway, California. Desde sus primeros años en el baloncesto fue evidente que tenía una habilidad anotadora fuera de lo común: en la Universidad de Washington, entre 2013 y 2017, se convirtió en la máxima anotadora de la historia del baloncesto universitario femenino de la NCAA, superando el récord histórico con 3.527 puntos en cuatro temporadas.
Este record en el baloncesto universitario no es solo una estadística: refleja una combinación de capacidad anotadora excepcional, consistencia a lo largo de los años y una eficiencia técnica que la sitúa en una categoría propia entre las jugadoras de su generación.
La WNBA: del draft al título
Plum fue seleccionada en el número 1 del draft de la WNBA de 2017 por las San Antonio Stars (que posteriormente se convertirían en las Las Vegas Aces). Desde el principio demostró que su calidad universitaria se trasladaba perfectamente al nivel profesional.
Con las Las Vegas Aces, Plum ha sido parte de una de las franquicias más exitosas de la WNBA moderna, ganando el campeonato de la WNBA en 2022. Su papel en ese equipo —junto a A’ja Wilson y Candace Parker— fue de primer orden, confirmando que es una de las mejores jugadoras de su generación en el baloncesto profesional americano.
El salto al 3x3: una adaptación perfecta
Lo más notable de la trayectoria de Kelsey Plum es que su éxito en la WNBA no le impidió convertirse también en una de las mejores jugadoras del mundo en el baloncesto 3x3. Las dos modalidades, aunque comparten el mismo espíritu competitivo, requieren habilidades que se superponen pero no son idénticas.
Lo que Plum tiene en abundancia —velocidad de primer paso, precisión en el tiro en situaciones de presión, capacidad para crear ventaja en el uno contra uno— son exactamente las habilidades que más se valoran en el 3x3. En el espacio reducido de la media pista, con solo dos defensores más que atender, su habilidad para superar a su defensora directa genera situaciones de tiro casi constantemente.
Tokyo 2020: el oro olímpico
El momento cumbre de Kelsey Plum en el 3x3 llegó en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020. El equipo femenino de Estados Unidos —formado por Plum, Stefanie Dolson, Allisha Gray y Jackie Young— fue el mejor del torneo desde el principio, dominando a sus rivales con una combinación de talento individual y cohesión de equipo.
Plum fue la gran directora del juego americano: su velocidad en la penetración abría espacios para sus compañeras, su tiro exterior mantenía a la defensa equilibrada y su liderazgo en los momentos de mayor presión fue determinante. En la final contra el Comité Olímpico Ruso, Estados Unidos ganó con claridad y Plum levantó la primera medalla de oro olímpica de la historia del baloncesto 3x3 femenino.
El doble compromiso: WNBA y circuito 3x3
Una de las peculiaridades de la trayectoria de Plum es que debe gestionar dos calendarios deportivos de alto nivel. La temporada de la WNBA se juega en verano (de mayo a octubre), que es también el período principal del FIBA 3x3 World Tour. Esta superposición obliga a las jugadoras que compiten en ambas modalidades a tomar decisiones sobre prioridades.
Plum ha conseguido participar en los eventos más importantes del 3x3 mientras mantiene su presencia en la WNBA, lo que habla tanto de su capacidad física como de la gestión de su calendario. Es un equilibrio que pocas jugadoras consiguen mantener a un nivel tan alto.
El impacto en la popularidad del 3x3 femenino
El oro olímpico de Plum y sus compañeras en Tokyo tuvo un efecto significativo en la visibilidad del baloncesto 3x3 femenino en Estados Unidos. En un país donde el baloncesto femenino tiene una cultura establecida gracias a la WNBA y la NCAA, ver a jugadoras de ese nivel competir en el formato olímpico del 3x3 introdujo el deporte a audiencias que no lo habían seguido anteriormente.
Kelsey Plum es, en ese sentido, no solo una gran jugadora sino también una embajadora del 3x3 en el mercado americano, el más importante del mundo en términos de audiencia y economía del deporte.