El 22 de marzo de 1954, Willie Mosconi estableció en Springfield, Ohio, el récord de 526 bolas consecutivas en straight pool (14.1). Es el récord más longevo y más respetado de la historia del billar americano, una marca que después de más de setenta años nadie ha conseguido superar oficialmente.
El contexto del récord
El récord no fue establecido en un campeonato sino en una exhibición. Mosconi era ya el jugador más dominante de América, con numerosos títulos nacionales en su haber, y sus exhibiciones ante el público eran eventos populares. En esa tarde de marzo de 1954, ante un grupo de testigos y con árbitros del Billiard Congress of America presentes, Mosconi comenzó a encajar bolas con una precisión que en las primeras decenas de minutos no hacía presagiar lo que iba a ocurrir.
Los 526 golpes
Para conseguir 526 bolas consecutivas en straight pool, Mosconi tuvo que completar más de 35 racks completos de 15 bolas sin cometer ninguna falta. Cada rack requiere ejecutar 14 bolas y luego el “break de continuación”: el momento en que se encaja la decimoquinta bola y simultáneamente la bola blanca dispersa el nuevo rack de 14 bolas. El break de continuación es técnicamente el golpe más difícil del straight pool porque combina el encaje de una bola con la dispersión del nuevo rack en un solo golpe.
La precisión requerida
Encajar 526 bolas consecutivas requiere no solo no fallar ningún encaje sino también no cometer ninguna falta y mantener la bola blanca en posición jugable durante decenas de breaks de continuación. La menor imprecisión en el control posicional deja al jugador sin golpe disponible y rompe la serie. Mosconi tuvo que mantener una concentración perfecta durante horas de juego, un esfuerzo mental y físico que va mucho más allá de lo que cualquier partida de competición requiere.
El récord como estándar de excelencia
El récord de Mosconi se ha convertido en el estándar de excelencia del billar americano. Los mejores jugadores del mundo, cuando se les pregunta sobre sus propias marcas personales de series, invariablemente las comparan con las 526 de Mosconi como referencia. Es un número que todo aficionado al billar americano conoce y que sirve de medida de la distancia que existe entre el juego de alto nivel y el nivel de maestría absoluta.
Los intentos de superar el récord
A lo largo de las décadas, varios jugadores de alto nivel han intentado superar o igualar el récord de Mosconi en condiciones oficiales verificadas. Ninguno lo ha conseguido. Los jugadores de straight pool más habilidosos del mundo consiguen series de 100-200 bolas en sus mejores días, lo que da una idea de lo extraordinario que fue el logro de Mosconi en 1954.