Mat Hoffman es la figura que define el BMX Freestyle vert del mismo modo que Robby Naish define el windsurf de olas o Tony Hawk define el skateboard vert: como el practicante que llevó la disciplina a un nivel que nadie había imaginado posible y que inspiró a generaciones enteras de riders a intentar lo que antes parecía imposible. Apodado “The Condor” por su extraordinaria altura de vuelo, Hoffman no fue solo el mejor rider de su época sino también el más valiente y el más creativo.
Nacido en 1972 en Oklahoma City, Mat Hoffman descubrió el BMX siendo adolescente y desde el primer momento su talento fue evidente. Pero lo que distinguió a Hoffman de otros riders talentosos no fue solo la habilidad técnica sino la disposición casi ilimitada a asumir riesgos para avanzar los límites del deporte. A lo largo de su carrera ganó diez títulos mundiales de BMX vert, pero las competiciones son solo una parte de su legado. Su contribución más importante fue ser el primero en ejecutar docenas de trucos que cambiaron la historia del BMX: el 900, el flair, el no-hander, variaciones de cuerpo y bicicleta que nadie había intentado antes y que definieron el vocabulario del vert durante décadas.
“The Condor” no es un apodo metafórico: Hoffman llegó a volar más de 9 metros por encima del borde del halfpipe, una altura que hace que la perspectiva desde arriba del half sea vertiginosa incluso vista en vídeo. Consiguió esa altura conectando una moto a la rampa de entrada para poder entrar al half a una velocidad mucho mayor de la que un rider puede generar pedaleando. El experimento fue extravagante y peligroso, pero resultó en imágenes que todavía hoy parecen de otro mundo. Fuera de las competiciones, Hoffman fundó Hoffman Bikes, una de las marcas de referencia del BMX, y el Hoffman Sports Association, que organizó algunos de los eventos de BMX más importantes de los años 90. Su legado es el BMX Freestyle vert como deporte completo.