¿Por qué el bunny hop es el truco fundamental?
El bunny hop es la base sobre la que se construyen casi todos los demás trucos del BMX freestyle: barspins en el aire, 180s, 360s y cualquier obstáculo de calle o pista requieren poder despegar la bici del suelo de forma limpia. Sin un bunny hop sólido, el progreso se bloquea rápidamente. Por eso merece práctica específica, incluso cuando ya se controla.
Fase 1: cargar la bici
Antes del salto, el rider realiza un movimiento de carga que comprime la bici hacia abajo: dobla las rodillas, baja el cuerpo hacia la bici y empuja ligeramente los pies contra los pedales. Este movimiento crea tensión en la suspensión (aunque los BMX no tienen suspensión mecánica, el cuerpo y el cuadro actúan como tal).
Rueda a una velocidad moderada: ni demasiado rápido (dificulta el control) ni demasiado lento (no hay momentum para elevar la bici).
Fase 2: tirar del manillar hacia arriba
Una vez cargada la bici, tira del manillar hacia ti y hacia arriba con los brazos, extendiendo simultáneamente las piernas. Este movimiento levanta la rueda delantera. No intentes tirar del manillar hacia atrás: el movimiento debe ser hacia arriba y ligeramente hacia ti para que la rueda delantera suba sin que el chasis se incline demasiado.
En este momento la rueda trasera sigue en el suelo y actúa como punto de apoyo.
Fase 3: llevar las rodillas al pecho
Cuando la rueda delantera ya está arriba, empuja el manillar hacia adelante y lleva las rodillas hacia el pecho al mismo tiempo. Este movimiento de encogimiento es lo que eleva la rueda trasera: no la estás levantando con los pies, estás elevando la bici empujando hacia adelante con las manos y recogiendo el cuerpo.
Esta es la parte más contraintuitiva del bunny hop para los principiantes. Practica primero el movimiento de rodillas sin velocidad, sentado en la bici estática.
Fase 4: nivelar la bici y aterrizar
En el punto más alto del salto, la bici debe estar nivelada: rueda delantera y trasera a la misma altura. Si la trasera queda muy abajo, el aterrizaje se realiza primero en la rueda delantera, lo que puede hacer perder el control.
Aterriza siempre con las dos ruedas al mismo tiempo o ligeramente primero la trasera. Absorbe el impacto flexionando rodillas y codos. Empieza saltando pequeñas marcas de tiza en el suelo y aumenta progresivamente el tamaño del obstáculo.