El Campeonato del Mundo de Bobsleigh es el título más prestigioso del calendario anual de la disciplina. Organizado por la Federación Internacional de Bobsleigh y Skeleton (IBSF), se celebra al final de cada temporada invernal —habitualmente en febrero o marzo— en una de las pistas homologadas del mundo. En los años en que se celebran Juegos Olímpicos, el mundial no tiene lugar, ya que las olimpiadas se consideran la competición suprema del ciclo cuadrienal.
La historia del Campeonato del Mundo refleja el dominio histórico de las naciones alpinas en el bobsleigh. Alemania, con sus tradiciones de ingeniería y su excelente sistema de desarrollo deportivo, ha dominado el palmarés general del campeonato a lo largo de las décadas. La Alemania del Este fue especialmente dominante durante la Guerra Fría, cuando el sistema deportivo estatal priorizaba los deportes de invierno como plataforma de prestigio nacional. Suiza, como país donde nació el bobsleigh, también tiene un palmarés histórico muy extenso.
En la era contemporánea, el Campeonato del Mundo ha estado marcado por la hegemonía del piloto alemán Francesco Friedrich, que ha ganado el título en la modalidad de bob de dos y cuatro personas de forma casi sistemática desde 2017. Sus victorias en el mundial han coincidido con un período de dominio técnico del equipo alemán que ha establecido nuevos estándares de velocidad y consistencia. Otros países como Canadá, Estados Unidos, Letonia y Corea del Sur han competido por los podios en distintas épocas, haciendo del Campeonato del Mundo un escaparate de la evolución global de este deporte.