La Copa del Mundo IBSF de Bobsleigh es el circuito de competición más regular y extenso del calendario de bobsleigh internacional. A diferencia del Campeonato del Mundo —que es un evento puntual— y de los Juegos Olímpicos —que se celebran cada cuatro años—, la Copa del Mundo ofrece a los equipos una larga temporada de competición que comienza a principios de diciembre y se extiende hasta febrero o marzo, con pruebas en las principales pistas del mundo.
El sistema de puntos de la Copa del Mundo premia la consistencia a lo largo de toda la temporada. Los equipos que compiten en el máximo nivel deben ser capaces de rendir a su mejor nivel en pistas de características muy diferentes —desde la técnica pista de Altenberg en Alemania hasta la veloz instalación de St. Moritz en Suiza— y en condiciones climáticas e icícolas que varían considerablemente de una sede a otra. Esta exigencia de adaptabilidad es lo que distingue a los mejores equipos del mundo de los meramente buenos.
La Copa del Mundo es también la plataforma donde los equipos prueban y ajustan su material de cara a las grandes citas: el Campeonato del Mundo y los Juegos Olímpicos. Los datos recogidos en cada prueba de Copa del Mundo —tiempos de salida, velocidades por sectores, comportamiento del trineo en cada curva— son analizados meticulosamente por los equipos técnicos para encontrar los márgenes de mejora que pueden marcar la diferencia en las competiciones más importantes del ciclo olímpico.