El equipamiento en bochas y pétanque es sencillo: básicamente, bolas. Pero elegir la bola correcta es mucho más importante de lo que parece a primera vista. El peso, el tamaño, el material y el acabado de la superficie pueden marcar la diferencia entre un tiro perfecto y un error de varios centímetros. Los jugadores de competición invierten tiempo y dinero en encontrar las bolas que mejor se adaptan a su técnica.
Las bolas de pétanque
Las bolas de pétanque son de acero inoxidable y deben cumplir los requisitos establecidos por la FIPJP (Federación Internacional de Pétanque y Juego Provenzal):
- Peso: entre 650 y 800 gramos.
- Diámetro: entre 70,5 y 80 milímetros.
- Material: acero inoxidable. Se prohíben los rellenos de arena, plomo u otros materiales.
- Homologación: deben llevar el sello de la FIPJP grabado permanentemente en la superficie.
Los jugadores pueden personalizar las bolas con estrías (rayados) en la superficie, que afectan a la forma en que la bola rueda y rebota. Las bolas lisas son más duras y ruedan mejor, mientras que las estriadas ofrecen mayor agarre y frenado.
Cómo elegir el peso y diámetro en pétanque
- Pointers (apuntadores): Suelen preferir bolas más pesadas (730-800 g) y de mayor diámetro, porque la mayor masa proporciona estabilidad en el aterrizaje y reduce los rebotes inesperados.
- Tiradores: Tienden a preferir bolas más ligeras (650-710 g), que permiten mayor velocidad de lanzamiento y un impacto más eficaz sobre las bolas rivales.
- Manos pequeñas: Un diámetro menor facilita el agarre para personas con manos pequeñas.
Las bolas de bocce
Las bolas de bocce tienen especificaciones diferentes a las de pétanque:
- Peso: entre 900 gramos y 1,2 kilogramos, dependiendo de la modalidad y el reglamento de la federación.
- Diámetro: entre 107 y 110 milímetros (considerablemente mayores que las de pétanque).
- Material: actualmente predominan las bolas de plástico duro (epoxi o nailon) de alta resistencia. Las bolas de madera siguen siendo populares en la bocce recreativa e informal.
Las bolas de bocce son más grandes y pesadas que las de pétanque, lo que cambia notablemente la dinámica del lanzamiento y el comportamiento sobre el terreno.
Las bolas de bochas rioplatenses
En Argentina y Uruguay, las bochas han mantenido la tradición de las bolas de madera dura (quebracho, lapacho, guayacán) mucho más tiempo que en Italia o en la pétanque francesa. Las bolas de madera tienen un comportamiento diferente a las de plástico o metal: ruedan de forma más suave, son sensibles a la humedad y pueden deformarse con el tiempo, pero tienen un tacto y un sonido que los aficionados tradicionales aprecian profundamente.
En la competición federada argentina actual, se usan tanto bolas de madera como de material sintético, dependiendo de la modalidad y el reglamento de la competición.
El cochonnet/pallino: la bola diana
El cochonnet de pétanque debe medir entre 25 y 35 milímetros de diámetro y puede ser de madera, plástico o corcho revestido. Es fundamental que no sea demasiado uniforme o brillante, para que los jugadores puedan distinguirlo bien desde la distancia de lanzamiento.
El pallino de bocce suele ser de madera o resina, de color blanco o amarillo, con un diámetro de entre 40 y 60 milímetros.
Cuidado del equipamiento
Las bolas de pétanque de acero son prácticamente indestructibles, pero pueden oxidarse si no se cuidan. Se recomienda limpiarlas después de cada uso con un paño seco y aplicar ocasionalmente una ligera capa de aceite para metal. Las bolas de bocce de plástico son resistentes a la humedad pero pueden rallarse si se almacenan sin protección.
Un set de bolas de pétanque de calidad media puede durar décadas si se cuida adecuadamente, lo que convierte a este deporte en una inversión económica muy razonable para cualquier aficionado.