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Bossaball

Un deporte espectacular que combina voleibol, fútbol, gimnasia y capoeira sobre una cancha hinchable con trampolines, con un DJ como árbitro oficial.

Filip Eyckmans

"El padre del bossaball"

Bélgica n. 1971

Filip Eyckmans es el emprendedor belga que inventó el bossaball en España en 2004. Como fundador y director de Bossaball International, ha sido el motor del desarrollo global del deporte durante más de dos décadas, llevándolo a más de cincuenta países.

Filip Eyckmans
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En el mundo del deporte hay inventores que se diluyen en la historia de sus creaciones, y hay inventores que se convierten en la cara y el alma de lo que crearon. Filip Eyckmans pertenece a la segunda categoría. Más de dos décadas después de inventar el bossaball, sigue siendo el nombre y el rostro más asociados al deporte en cualquier rincón del mundo donde se juega.

Un belga con visión global

Filip Eyckmans nació en Bélgica en 1971 y creció en un país donde el entretenimiento deportivo tiene un perfil más conservador que en los países mediterráneos o latinoamericanos. Quizás fue precisamente esa distancia cultural la que le permitió imaginar algo radicalmente diferente: alguien que ya está dentro de una cultura deportiva consolidada rara vez se pregunta si las cosas podrían ser de otra manera.

Cuando Eyckmans se trasladó a España, encontró el entorno que necesitaba para desarrollar su idea. El clima, la cultura del ocio al aire libre, la omnipresencia del fútbol y la vibrante escena de eventos deportivos y de entretenimiento de los años noventa en España crearon las condiciones perfectas para que el concepto del bossaball tomara forma.

El proceso de creación

El bossaball no fue una inspiración repentina. Eyckmans pasó varios años desarrollando el concepto, resolviendo problemas técnicos y probando variantes antes de llegar al deporte que se presentó en 2004.

El mayor desafío técnico fue la cancha. La idea de incluir un trampolín en una superficie de juego segura para los deportistas no era trivial: los trampolines convencionales no están diseñados para integrarse en una estructura deportiva colectiva, y una caída desde altura en una superficie rígida podría causar lesiones graves. La solución fue la cancha hinchable modular, un invento que en sí mismo requirió colaboración con fabricantes especializados y múltiples iteraciones de diseño.

El reglamento fue otra área de trabajo prolongado. Eyckmans necesitaba encontrar el equilibrio entre un juego demasiado parecido al voleibol (lo que lo haría redundante) y un juego demasiado libre (lo que lo haría caótico). El sistema de puntuación diferenciada —1 punto desde la zona exterior, 3 desde el trampolín— fue uno de los hallazgos más originales del proceso: un incentivo reglamentario que guiaba el juego hacia la espectacularidad sin imponer ninguna restricción artificial.

El árbitro samba fue el toque más personal de Eyckmans. Inspirado en la capoeira y en la convicción de que la música debía ser parte del juego y no solo del ambiente, creó una figura sin precedentes en el deporte organizado.

La presentación de 2004 y los primeros años

La presentación oficial del bossaball en 2004 fue el comienzo de un período de intensa actividad para Eyckmans. Había que convencer al mundo de que su creación no era una atracción de feria sino un deporte real, con reglamento, competición y capacidad de desarrollo.

La estrategia de Eyckmans fue acudir a los eventos donde el público ya estaba: festivales de música, grandes eventos deportivos, ferias internacionales. En esos contextos, el bossaball brillaba de forma natural: la cancha llamaba la atención, el árbitro samba creaba ambiente y los mejores jugadores demostraban que había un nivel de juego genuinamente impresionante.

En 2005, Eyckmans logró uno de sus primeros hitos institucionales: la presentación del bossaball ante la Real Federación Española de Fútbol. No fue un reconocimiento formal, pero sí una señal de que el deporte era tomado en serio en círculos deportivos relevantes.

Bossaball International y la expansión global

Para gestionar el desarrollo global del bossaball, Eyckmans fundó Bossaball International, la empresa que actúa como propietaria de la marca, gestora del reglamento y organizadora de los eventos de mayor nivel. Bajo su dirección, Bossaball International ha llevado el deporte a más de cincuenta países en todos los continentes.

Eyckmans ha sido muy consciente de que el bossaball no podía crecer como los deportes federados convencionales. Sin el apoyo de un comité olímpico o una gran federación internacional, el crecimiento tenía que ser comercial: a través de eventos, patrocinadores y acuerdos con organizadores locales. Esta estrategia requería un equilibrio delicado entre la coherencia del producto y la adaptación a cada mercado.

El legado de un inventor activo

Lo que distingue a Eyckmans de muchos otros inventores de deportes es que sigue activo en el mundo que creó. No vendió el bossaball, no cedió el control y no se retiró: sigue siendo el primer embajador del deporte, viajando a eventos en todo el mundo, buscando nuevos mercados y desarrollando el reglamento y la infraestructura del bossaball para las próximas décadas.

Su legado no se mide solo en los cincuenta países donde se juega al bossaball o en los millones de visualizaciones de vídeos del deporte en internet. Se mide también en haber demostrado que es posible crear un deporte nuevo en el siglo XXI, llevarlo a escala global sin el apoyo de las estructuras deportivas institucionales y mantenerlo vivo durante más de dos décadas. Eso no lo ha conseguido casi nadie.

Preguntas frecuentes

¿Quién es Filip Eyckmans?
Filip Eyckmans es el emprendedor belga que inventó el bossaball en España en 2004. Es el fundador y director de Bossaball International, la empresa que gestiona el desarrollo global del deporte. Eyckmans diseñó el reglamento, la cancha hinchable y el concepto del árbitro samba que definen el bossaball.
¿Cuándo y cómo se le ocurrió el bossaball a Filip Eyckmans?
Eyckmans desarrolló el concepto del bossaball durante los años noventa y principios de los dos mil, mientras vivía en España. Se inspiró en la capoeira, el fútbol, el voleibol y la gimnasia, y trabajó durante varios años en el desarrollo de la cancha hinchable con trampolines antes de presentar el deporte oficialmente en 2004.
¿Sigue Filip Eyckmans involucrado en el bossaball?
Sí. Filip Eyckmans sigue siendo el máximo responsable de Bossaball International y el principal embajador global del deporte. Participa activamente en eventos de bossaball, en la búsqueda de nuevos mercados y en el desarrollo del reglamento y la infraestructura del deporte a nivel mundial.

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