Hay récords de boxeo construidos con sangre y puntos en la cara, y hay el de Floyd Mayweather Jr.: construido con una maestría defensiva que desesperaba a rivales, promotores y aficionados por igual. Con 50 victorias y 0 derrotas, Mayweather igualó el récord de Rocky Marciano y se convirtió en el símbolo de la perfección técnica —y de la controversia— del boxeo moderno.
El camino a 50-0
Floyd Mayweather Jr. comenzó su carrera profesional en 1996, con 19 años y el bronce olímpico de Atlanta recién ganado. Desde el principio mostró el estilo que lo definiría: movimiento constante, guardia alta («el escudo Philly»), reflejos extraordinarios y un contragolpe preciso que castigaba a los rivales en el momento en que estos creían tener una apertura.
A lo largo de 21 años, Mayweather fue campeón mundial en cinco categorías de peso: superpluma (CMB), ligero (CMB), superligero (CMB, AMB), welter (CMB, AMB, FIB) y superwelter (CMB). Esta diversidad de categorías refleja también su capacidad para adaptarse físicamente y competir contra rivales de diferentes complexiones.
Los combates más importantes
Arturo Gatti (2005 y 2006): Dos victorias contra el guerrero ítalo-canadiense demostraron que Mayweather podía mantener su nivel de excelencia ante la presión de un boxeador agresivo.
Zab Judah (2006): Combate en el que Mayweather mostró su mejor versión técnica, superando a un rival con velocidad comparable a la suya.
Oscar de la Hoya (2007): La «pelea del siglo» generó 120 millones de dólares en pay-per-view. Mayweather ganó por decisión dividida en uno de los combates más seguidos de la historia.
Manny Pacquiao (2015): El combate más esperado del siglo XXI y el más lucrativo de la historia hasta entonces. Mayweather controló la pelea con su estilo clásico y ganó por decisión unánime.
Conor McGregor (2017): El circo mediático del año. El campeón de las MMA se enfrentó a Mayweather en el combate número 50 de su carrera, que el boxeador americano ganó por TKO en el décimo asalto.
La filosofía defensiva de Mayweather
Entender el boxeo de Mayweather requiere abandonar la idea de que el deporte se mide por el espectáculo. Su filosofía era simple: no recibir golpes. Su quijada casi nunca fue probada seriamente porque su sistema defensivo lo hacía casi intocable.
El «escudo Philly», una guardia con los guantes pegados a los lados de la cabeza y los codos juntos, era la base. Sobre esa guardia, Mayweather añadía un movimiento de cabeza y de piernas que lo sacaba de las líneas de tiro rivales antes de que los puños llegaran a su posición. Y cuando los rivales abrían su guardia para atacar, Mayweather respondía con un contragolpe preciso y potente.
La polémica: ¿arte o aburrimiento?
La mayor crítica a Mayweather es que su estilo, aunque técnicamente brillante, producía peleas poco emocionantes para el público casual. Sus detractores argumentan que un campeón debería buscar el knockout y arriesgar más. Sus defensores responden que el boxeo es un combate donde el objetivo principal es golpear sin ser golpeado, y que nadie en la historia moderna lo ha hecho mejor que Floyd Mayweather Jr.
Lo que nadie puede discutir es el récord: 50-0, con campeonatos mundiales en cinco categorías y los combates más taquilleros de los últimos 30 años. Una marca perfecta para el mejor defensor de la historia del boxeo moderno.