Mientras el Red Bull BC One es el trono del breaking individual, el Battle of the Year es la cumbre del breaking colectivo. Desde 1990, esta competición alemana ha reunido a las mejores crews del mundo en un formato que celebra tanto la técnica individual como la creatividad y coordinación del grupo. Para muchos b-boys, ganar el BOTY con su crew es tan significativo como ganar una competición individual.
El origen en Alemania
El Battle of the Year fue creado en 1990 en Hannover, Alemania, por Thomas Hergenröther. La escena alemana de breaking era una de las más activas de Europa, impulsada por la presencia de bases militares estadounidenses que habían traído la cultura hip-hop al país décadas antes. Hergenröther quiso crear una plataforma que reuniera a las mejores crews europeas y, con el tiempo, del mundo entero.
La primera edición fue modesta en producción pero ambiciosa en concepto: enfrentar a crews de distintos países con un sistema de evaluación que valorara tanto el nivel individual de los b-boys como la capacidad del grupo para trabajar como unidad. Este doble criterio —calidad individual y cohesión colectiva— sigue siendo la marca distintiva del BOTY.
El formato: showcases y batallas
El Battle of the Year se diferencia del resto de competiciones de breaking por su formato dual. Cada crew tiene que demostrar su nivel de dos formas distintas:
La showcase es una rutina coreografiada de varios minutos en la que el crew muestra su identidad colectiva: sus movimientos más llamativos, sus formaciones, sus transiciones entre bailarines y su capacidad de crear un espectáculo coherente con principio, desarrollo y final. Los jueces valoran la creatividad, la ejecución técnica y la originalidad de la showcase.
La batalla de crew es un enfrentamiento directo entre dos grupos, con turnos alternos de b-boys. En este formato se mezcla la improvisación individual de cada b-boy con la estrategia colectiva del crew: quién baila en qué momento, cómo responde el grupo a los movimientos del rival.
El dominio asiático y europeo
La historia del BOTY muestra un dominio compartido entre Corea del Sur, Francia y Alemania. La escena coreana de breaking es excepcional: la cultura del esfuerzo y la precisión técnica que caracteriza a la sociedad coreana se traduce en un breaking de power moves extraordinariamente limpios y combinaciones de alta dificultad. Los crews coreanos han ganado el BOTY en múltiples ocasiones.
Francia es la otra potencia histórica. La escena francesa tiene una creatividad y una capacidad de innovación muy reconocidas, con crews que han aportado vocabularios propios al breaking global. La mezcla de influencias culturales africanas, caribeñas y europeas que caracteriza a la Francia contemporánea se refleja en la diversidad de estilos del breaking francés.
El BOTY y el circuito olímpico
El BOTY, al ser una competición de crews, no forma parte del circuito clasificatorio olímpico (que es exclusivamente individual). Sin embargo, muchos de los b-boys que compiten en el BOTY también compiten individualmente en el circuito de la WDSF y en el Red Bull BC One. Las dos escenas —la de competición individual y la de crew— son en gran medida las mismas personas, con diferentes sombreros según el contexto.