El bridge: el juego de las mentes privilegiadas
El bridge ha atraído, a lo largo de su historia, a algunas de las mentes más brillantes y exitosas del mundo. No es una coincidencia: el bridge premia exactamente las capacidades que también predicen el éxito en los negocios, la ciencia y la estrategia. La memoria, el cálculo probabilístico, la gestión del riesgo, la toma de decisiones bajo incertidumbre y la colaboración con un compañero son habilidades que el bridge comparte con los entornos más exigentes del mundo real.
Warren Buffett: el inversor que ama el bridge
Warren Buffett, el legendario inversor y uno de los hombres más ricos del mundo, es quizá el jugador de bridge más célebre fuera del circuito profesional. Buffett lleva jugando al bridge desde su juventud y lo ha declarado repetidamente como su pasatiempo favorito y uno de los mejores ejercicios mentales que conoce.
“Si pudiera elegir un superpoder, sería leer las cartas en el bridge”, ha declarado Buffett en varias ocasiones. En su vida cotidiana, Buffett juega bridge online regularmente, a veces durante horas, y ha promovido activamente la enseñanza del bridge en escuelas e institutos como herramienta para desarrollar habilidades matemáticas y de razonamiento.
Buffett también juega regularmente con otros empresarios y celebridades, y ha organizado partidas de bridge en sus famosos “almuerzos de caridad” con los grandes del mundo empresarial y tecnológico.
Bill Gates: el cofundador que aprendió en la universidad
Bill Gates, cofundador de Microsoft y filántropo, aprendió el bridge durante sus años en la Universidad de Harvard. Como muchos estudiantes brillantes de su generación, Gates encontró en el bridge el tipo de desafío intelectual que podía mantener su mente ocupada incluso fuera de los libros.
Gates ha jugado bridge con regularidad durante décadas y es conocido por sus partidas contra Warren Buffett, con quien tiene una amistad de larga data. Los dos multimillonarios han compartido mesa de bridge en numerosas ocasiones, lo que ha contribuido a popularizar el juego entre el público joven interesado en el mundo tecnológico y empresarial.
Gates también ha sido un defensor de la enseñanza del bridge en las escuelas, argumentando que mejora el pensamiento lógico, la concentración y la capacidad de trabajar en equipo de una manera que pocos juegos pueden igualar.
Dwight Eisenhower: bridge en la Casa Blanca
El presidente de los Estados Unidos Dwight D. Eisenhower era un ávido jugador de bridge. Durante su presidencia (1953-1961), Eisenhower jugaba partidas regulares en la Casa Blanca, a menudo con sus asesores y amigos más cercanos. Se dice que algunas de sus sesiones de bridge nocturnas duraban hasta la madrugada.
La pasión de Eisenhower por el bridge no pasó desapercibida para los medios de la época, y algunos analistas políticos señalaron que su habilidad para la planificación estratégica, desarrollada durante la Segunda Guerra Mundial como comandante supremo de las fuerzas aliadas, encontraba en el bridge su expresión lúdica perfecta.
Ian Fleming y el bridge de James Bond
Ian Fleming, el creador de James Bond, era un apasionado del bridge y de los juegos de cartas en general. Sus novelas de espionaje están llenas de referencias a juegos de cartas: no solo el bridge, sino también el baccarat (el juego favorito del propio Bond en las novelas). En la novela Moonraker (1955), hay una memorable partida de bridge que ocupa varios capítulos y que muchos críticos consideran una de las mejores descripciones literarias del juego.
Fleming usaba el bridge como metáfora del pensamiento estratégico, el bluff y la gestión de la información incompleta, temas centrales en el mundo del espionaje que describía.
El bridge como formador de mentes
Lo que une a estos personajes no es solo la afición compartida, sino la convicción de que el bridge forma y mejora la mente de maneras que pocos juegos pueden igualar. El psicólogo Martin Seligman, padre de la psicología positiva, ha señalado el bridge como uno de los mejores juegos para el bienestar mental en la tercera edad por sus exigencias cognitivas y su dimensión social.
La investigación en neurociencia cognitiva respalda esta intuición: jugar bridge regularmente está asociado con mejor memoria a corto y largo plazo, mayor capacidad para el razonamiento lógico y, en los jugadores mayores, un menor riesgo de deterioro cognitivo. Estos hallazgos han hecho del bridge un objeto de estudio en la investigación sobre envejecimiento activo.