En la cultura popular india, solo hay dos temas que rivalizan en pasión y seguimiento: el cricket y Bollywood. Desde la creación de la IPL en 2008, estas dos industrias han confluido de una manera que no tiene paralelo en ningún otro deporte del mundo, creando un fenómeno cultural que va mucho más allá del entretenimiento deportivo.
La IPL como producto de Bollywood
La IPL fue diseñada desde el principio con una estética de espectáculo que debe mucho más al entretenimiento de masas que a la tradición deportiva del cricket. Lalit Modi, su fundador, sabía que para capturar a la audiencia india masiva tenía que ofrecer algo que mezclara deporte y espectáculo.
Cheerleaders (equipos de baile en los estadios), presentaciones de equipos con música en directo, pantallas gigantes con estadísticas, DJs entre overs y ceremonias de celebración extravagantes: la IPL adoptó el modelo de los grandes eventos de entretenimiento americanos y lo fusionó con la estética colorista y exuberante de Bollywood.
Las fiestas de las franquicias de IPL se convirtieron en eventos de la élite cultural india. Bollywood y cricket celebraban juntos, sus celebridades se fotografiaban juntas, y los medios de comunicación cubrían estas apariciones con la misma intensidad que los partidos en sí.
Shah Rukh Khan y los Kolkata Knight Riders
Shah Rukh Khan es el ejemplo más visible de la fusión cricket-Bollywood. Cuando la IPL fue creada en 2008, SRK compró la franquicia de Calcuta (renombrada Kolkata Knight Riders) junto con la actriz Juhi Chawla. La inversión inicial fue de aproximadamente 75 millones de dólares; hoy la franquicia está valorada en más de 1.000 millones de dólares.
SRK no es un propietario ausente: asiste regularmente a los partidos de KKR, celebra las victorias con los jugadores en el campo, y ha convertido a los Kolkata Knight Riders en un equipo con una enorme base de seguidores más allá de Bengala. Su presencia en los partidos genera tanta expectación mediática como los propios jugadores.
MS Dhoni: el puente entre el cricket y la cultura popular
Ningún jugador de cricket ha trascendido su deporte para convertirse en fenómeno cultural al nivel de MS Dhoni. Su historia de vida (de trabajador de estación de tren en Jharkhand a capitán campeón del mundo de India) fue llevada al cine en “M.S. Dhoni: The Untold Story” (2016), una película biográfica que recaudó más de 200 millones de dólares solo en India.
Dhoni es también el jugador de cricket con más contratos publicitarios del mundo: se estima que ha protagonizado publicidades de más de 30 marcas diferentes simultáneamente. Su imagen es omnipresente en la publicidad india, en vallas, televisión y redes sociales.
El cricket en las películas indias
El cricket es el deporte más representado en el cine indio. Desde los años 80, Bollywood ha producido decenas de películas con el cricket como tema central o como escenario:
- Lagaan (2001): película nominada al Oscar que narra la historia de aldeanos indios que desafían a los colonizadores británicos a un partido de cricket. Considerada una de las mejores películas indias de la historia.
- Iqbal (2005): historia de un joven sordomudo que sueña con jugar al cricket para India.
- 83 (2021): recrea la victoria de India en la Copa del Mundo de Cricket ODI de 1983, la primera de la historia.
El cricket no es solo un telón de fondo en estas películas: es el símbolo de la lucha, la identidad y el orgullo nacional indio. Es difícil entender la cultura india sin entender el lugar que ocupa el cricket en ella.
Virat Kohli: la superestrella total
Virat Kohli ha llevado la fusión cricket-celebridad a nuevos niveles. Casado con la actriz de Bollywood Anushka Sharma, Kohli vive en la intersección exacta entre el cricket y la cultura popular india. Su boda en 2017 fue el evento social más seguido del año en India, generando más cobertura mediática que muchos partidos internacionales.
Kohli y Sharma son la “pareja de oro” de la cultura india: él el mejor jugador de cricket del mundo, ella una de las actrices más populares de Bollywood. Su presencia combinada en redes sociales supera los 300 millones de seguidores, un alcance que trasciende cualquier categoría deportiva o cinematográfica individual.